Presente y futuro de la juventud
Vivimos un tiempo donde a los jóvenes les cuesta mucho encontrar un rumbo. Recuerdo que años atrás cuando, cursaba el secundario, mi mamá me decía que tenía que estudiar para el día de mañana poder conseguir un trabajo. Hoy es difícil motivar a un chico por ese lado puesto que nada garantiza un empleo.
Cuando uno les pregunta a los jóvenes que quieren ser, que quieren estudiar o de que quieren trabajar, por lo general te encontras con la misma respuesta: NO SE. Chicos de 17 a 20 años que desconocen su rumbo y que nunca se pusieron a pensar que quieren hacer con sus vidas es una demostración de la realidad y un desafío gigante: acá es donde el Estado tiene una responsabilidad que debe asumir.
Si los jóvenes supieran que terminado el secundario tienen garantizado el ingreso a un trabajo, seguramente se esforzarían más por finalizarlo. Si el Estado premiaría el esfuerzo de aquellos que quieren progresar y estudian más que otros, habría una motivación extra por estudiar y el esfuerzo tendría un valor que hoy no tiene: en lo diario es lo mismo el que se saca un seis que el que saca un diez. Por ende, el Estado moderno nos exige una matriz clara. Los jóvenes que se esfuerzan más deben tener un beneficio para que en la sociedad haya una sana competencia bajo el mismo objetivo, el progreso.
En la provincia de Córdoba, vale la pena estudiar y esforzarse porque así se pensó. En la actualidad existen dos programas que motivan a los chicos en este sentido.
- El programa Primer Paso (http://agenciadeempleoyfp.cba.gov.ar/ppp/), único en Argentina, que brinda a los jóvenes de entre 16 y 25 años la posibilidad de que busquen su primer trabajo. Es acá donde eligen cómo quieren trabajar, y el gobierno les paga 2500 pesos para que se capaciten, aprendan un oficio y hagan su primer experiencia.
- El Programa Becas Académicas (http://agenciadeempleoyfp.cba.gov.ar/becas-academicas/) por medio del cual el Gobierno premia a los 2500 mejores promedios de los secundarios públicos o privados, y si ellos quieren seguir estudiando las carreras que son estratégicas para la provincia (Informática y TICs, Metal Mecánica, Agroalimentaria, Turismo y Hotelería, Enfermería) les brinda un apoyo económico reconociendo el esfuerzo que hicieron por estudiar y querer un futuro mejor.
Pero eso no es todo. En materia de deserción para los jóvenes que hayan abandonado los estudios y se encuentren sin trabajo, existe el programa Confiamos en Vos (http://empleo.cba.gov.ar/confiamos-en-vos/) que brinda apoyo a quienes quieran volver a estudiar, formarse en oficios, conseguir un trabajo o realizar un emprendimiento con apoyo de la provincia.
Esta es la verdadera inclusión que se les puede brindar a los jóvenes que quieren ingresar en un sistema complejo y duro como es el mercado laboral.
Estas son políticas estatales que promueven el interés de los jóvenes por estudiar y trabajar, por construir un futuro mejor para ellos mismos. Es muy difícil motivar hoy a los jóvenes para que estudien, y cuando salen a buscar trabajo se encentran con un mercado laboral que no les abre las puertas y los rechaza.
No es un problema de la Argentina la desocupación juvenil, es un desafío que enfrenta el mundo. Pero creo que tenemos mucho para hacer en pos de brindar alternativas y darle lucha a este problema. Primero hay que reconocer el problema, darle a los jóvenes la prioridad que se merecen e implementar a nivel nacional los planes que son exitosos. Segundo saber que los jóvenes no son solo el futuro sino también el presente de la Argentina, lo que nos obliga a empezar desde ahora y con toda la fuerza del Estado a buscar soluciones y ofrecerles la mayor ayuda posible.
Creo que esta solución viene de una mirada estratégica, donde miremos al futuro y podamos descubrir cuál es el mundo comercial e industrial que viene. En este sentido es que entiendo que las empresas tecnológicas van a cumplir un rol preponderante. Pueden ser el principio de una solución, porque van a necesitar de los llamados nativos digitales para emprender sus desarrollos locales en Argentina.
Y en esa línea el objetivo es muy claro. Tendremos que proponernos que cientos de empresas tecnológicas se radiquen en nuestro país en los próximos años. Y que el Estado y las empresas trabajen en conjunto, cambiando y adaptando los planes educativos a las nuevas necesidades e intereses de los jóvenes; incorporando a los jóvenes en estas empresas mediante programas como el PPP (Programa Primer Paso), y brindando beneficios para que los empresarios quieran instalar más empresas de este tipo en el país.
Hay mucho presente y futuro para los jóvenes y para la Argentina, solo hace falta un gobierno con capacidad, voluntad y buenos gobernantes con experiencia. Hacia esto vamos.