Estoy entendiendo que no siempre se ama igual.
Que a veces uno quiere más y el otro... solo lo justo.
Estoy bajándole a mis ganas de entregarte todo,
porque tú me enseñas, sin decirlo, que no necesitas tanto.
Aprendí a no buscarte primero,
a no esperar que respondas rápido,
a no pensar que tus silencios son falta de interés...
sino tu forma de querer, desde lejos.
Y aunque mis ganas a veces me traicionan,
me estoy enseñando a frenar,
a no correr detrás de un "quizás".
Porque quererte como tú me quieres…
también es una forma de cuidarme.
Pura maldad ❄️

















