Hacer testamento no siempre significa poder repartirlo todo libremente
La legítima es una protección que la ley reconoce, en determinados casos, a ciertas personas dentro de una herencia.
No significa necesariamente repartir todos los bienes a partes iguales. Tampoco obliga siempre a entregar un bien concreto a cada persona.
Su contenido depende de la familia, el patrimonio, el testamento y el Derecho civil aplicable.
Por eso una solución válida para una familia puede no servir para otra.
Antes de decidir quién recibe cada cosa, conviene comprobar qué derechos deben respetarse. Entenderlo antes permite hacer un testamento más claro y evita conflictos después.










