Mamá solía enojarse conmigo porque decía que había heredado el carácter del abuelo.
Nunca había tenido una verdadera conversación con el abuelo.
Solo notaba que en ocasiones parecía mi espejo.
Igual de terco, igual de duro, igual de sarcástico, igual de difícil.
La vez que se enfermó, mamá me dijo que fuera a cuidarlo a la casa.
No iba muy entusiasmada, pero estaba enfermo. Tenīa que cuidar de él.
Cuando entre a la casa, el abuelo estaba en la sala con la televisión prendida pero con una mirada perdida.
“Qué programas tan más vacíos e irrelevantes, no? Ese ejercito de títeres que están preparados para entretener la vida miserable de personas sin juicio propio controlados por la mera mercadotecnia..” dijo el viejo durante se paraba de su silla.
“Capitalismo, abuelo” exprese mientras lo tomaba del brazo.
“Siempre fuiste más inteligente que tus primos, supongo si es cierto lo que dice tu madre...si te pareces a mi” mencionó el abuelo junto con una carcajada. “¿Me podrías pasar ese libro café? quiero que lo leas mientras me quedo dormido...es como mi cuento siempre que quiero echar una siesta”
Era su libro de consejos. Siempre tenía un consejo para cada ocasión y todos escritos por él.
A mi hermano le escribió uno cuando su esposa lo dejo en el altar.
A mi prima le leyó uno cuando murió su prometido.
A mamá le dedicó uno cuando supo que papá la engañaba.
“Comienza en la página 26 y no te detengas″exclamó el abuelo mientras se acomodaba en su cama.
“Solo o acompañado. Tu alma debe ser libre siempre. No ataduras. No candados.”
“No existen las personas detallistas. Existen las personas con culpas que quieren disfrazarlas con rosas y sonrisas. No confies”
“No prestes atención en las palabras y mejor analiza las acciones. Bien te pueden decir que eres la luz de sus ojos mientras solo miran el sol”
“La mejor decisión nunca es la que te da satisfacción al instante”
“Si después de tener sexo, no se miran a los ojos ni se ríen..lamento decirte que estas con la persona equivocada”
“Si una persona te dice que eres su otra mitad, aléjate. Tu no eres una mitad, eres un entero. Tu no dependes de nadie que no sea de ti mismo”
“Los libros siempre serán un escape sin cuota de la realidad”
“Los mejores momentos de la vida involucran solo poco dinero. Dinero igual a lujos, y los lujos no son felicidad”
“Una persona que ama, no lastima hasta los huesos. Una persona que ama, por más que le des armas, no te destruye”
Fueron los últimos consejos que leí mientras note que la mano de abuelo se tornaba fría y sus latidos se habían desvanecido por completo.