FRASES
"No me gusta la gente que te dice: « cambiaste » y suena a reproche. Como si cambiar fuera algo horrible, o peor, evitable. Como si no tuviéramos que cambiar. ¿te imaginas? ser siempre el mismo."
"Me alivió ver aquella lágrima porque fue la prueba de que una vez me quiso"
"A veces dormíamos tan abrazados que a la mañana siguiente no tenía muy claro dónde terminaba yo y dónde empezaba él"
OPINIÓN: Ojalá pudiera llenar la opinión solo de mis frases favoritas porque nunca encontraré las palabras adecuadas para describir mis sentimientos, mis emociones y lo que este libro significa para mi. Vivir el viaje de "El chico de las estrellas" desde su infancia hace que puedas transportarte directamente a sus zapatos, su mente y su corazón. Una infancia llena de traumas, desprecio y violencia, que a pesar de todo siempre guardó la esperanza. Un niño que a pesar de no haberla vivido realmente, no quería dejarla ir... su adolescencia y el proceso de aceptación fue difícil y doloroso, pero su maravillosa personalidad y su pasión por escribir y expresar todo aquello que estaba en su corazón le hizo soñar y le ayudó mantenerse a flote, en cada palabra y en cada frase te enseñaba a enfrentar la vida, a aprender a tomar decisiones equivocándote, a ser tú mismo y tener secretos porque eso te hace especial y único, a ver el lado poético, a quererte, a ser libre, a amar, a vivir y a apreciar todo lo que te pasa incluyendo los errores, a darte cuenta que no hay personas malas sino malas circunstancias y miedos, a ver que todos podemos ser esos grandes héroes y enseñar a sonreír a pesar de todo. Hubo un aspecto especial que hace que este libro sea aún más valioso para mi. El miedo a crecer... Chris se refiere a sí mismo como "Peter pan" y en muchas ocasiones expresa lo difícil que es aceptar los años de la vida, porque somos más que eso, más que una cifra, y por más grande que seas a veces tenemos miedo a volar, a arriesgarnos, a tomar decisiones.
Pero podemos hacer que nuestro niño interior sobreviva a base de ilusiones y esperanzas y eso no nos hace menos adultos. Siempre me gustó que El chico de las estrellas viera el lado positivo de las situaciones, por más terribles que fueran. Gracias Chris Pueyo por enseñarme a transformar mi mundo triste, por enseñarme que la mejor forma de obtener recuerdos es coleccionar boletos y fechas, convertirlos en momentos y en meses-instantes, por inspirarme a pintar estrellas en mis paredes y darle sentido a mi vida, por hacer que en mi mundo mis sueños no lleguen descalzos ni despeinados porque aprendieron a encontrar su lugar, por ayudarme a entender que puedo ser otra pero sin dejar de ser la misma, que puedo ser valiente y tocar el cielo, por enseñarme a soplar a la luna.