«Una desafortunada tendencia a fijar como caracteres nacionales ciertas reacciones condicionadas por el tiempo dio lugar en gran parte a la llamada psicología de los pueblos. Esto cuenta con una larga en la larga tradición, configurada pseudocientíficamente en la teoría del espíritu de la raza, de Hegel, y en la del alma de la cultura de Spengler. Pero la frase “ese hombre vale un millón” denota en época posterior algo más que un simple convertir la reacción ante el extraño en un rasgo característico del mismo. Inglaterra, como sociedad industrial, marchaba en el siglo XIX muy por delante del continente europeo, lo mismo que América aventaja a toda Europa en el xx. Y parejo con esta evolución ha ido también el desarrollo de otras muchas situaciones. Pero no se advirtió entonces, como tampoco se reconoce hoy, que lo que una vez se llamó «inglés» y más tarde «americano» no expresa una cualidad nacional, sino la estructura específica de un determinado momento de la evolución, en el marco de un proceso común de tipo supranacional.»
Ludwig Marcuse: Filosofía americana. Ediciones Guadarrama, págs. 27-28. Madrid, 1969.
TGO
@bocadosdefilosofia
@dias-de-la-ira-1











