Ahora no estoy hablando en parábolas sino con palabras directas. Han llegado los Tiempos, aquellos Tiempos predichos en las Escrituras, en los que Mis enemigos Me conferirían un título que no Me pertenece y que no soy Yo: un Cristo falso, una imagen sin vida, un dios falso, un ídolo, escondido sutilmente bajo un falso ecumenismo; la Hoja de la Lanza que yace en lo profundo de Mi Sagrado Corazón, y que produce tanto sangrar... Mediante la espada os harán comer a la fuerza su alimento manchado: una porción de Racionalismo un día, una ración de Naturismo otro, y así sucesivamente; simulando la Verdad, Mi Palabra, Mi Sabiduría y el lenguaje de Mi Cruz. No obstante, desde el Cielo bajará fuego sobre ellos y lo consumirá a él y a su clan. Esto es seguro y ocurrirá.
Mis bienamados, Yo os digo todas estas cosas para advertiros de estos falsos maestros y de estas doctrinas humanas, y para deciros que en estos días de tribulaciones, Mi Sagrado Corazón que está en Fuego, continuará persiguiéndoos. Como un mendigo deseoso de almas, estaré Yo deseando ganar vuestro corazón antes de que os sobrevenga la venida de la oscuridad.
Bendigo a cada uno de vosotros, dejándoos Mi Suspiro de Amor sellado en vuestra frente. Yo, Jesucristo, Bienamado Hijo de Dios y Salvador, os dejo con Mi Paz incondicionalmente. Os amo infinitamente. Sed uno. Jesucristo