Históricamente, la paternidad se ha asociado a olores bien marcados, todos que aportan cierta sensación de seguridad: en ciertos casos olor a cuero, en otros olor a tabaco y pino. Y en especial a productos como colonias y aftershaves.
Una de las marcas que más ha explotado esta asociación aromática es la colonia Old Spice que nació en 1938 y resaltó su "masculinidad" a partir de las imágenes náuticas de sus frascos donde navegaban veleros, barcos y cuerdas que remarcaban cierto aspecto colonial -estadounidense- y tradicional.
Lo mismo ocurría con sus botellas de fragancia blanco marfil en forma de boya.
Su aroma característico es una combinación de cítricos (naranja, limón), canela, clavel, nuez moscada, clavo, anís estrellado, salvia y aldehídos, vainilla, madera de cedro, incienso, tonga y benjuí.
Lo curioso es que en verdad esta fragancia "masculina" -si bien no existen olores inherentemente masculinos o femeninos- nació como Early American Old Spice for Women. Es decir, una fragancia femenina hasta que la empresa Shulton descubrió que había un nicho de mercado no tan explotado: el de las fragancias para hombres.
Su "masculinidad" es acentuó después de 1945 cuando se les entregó estas botellas a las tropas estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial.
Dondequiera que fueran los soldados estadounidenses, Old Spice los seguía. Esta fragancia se extendió por todo el mundo y se convirtió en sinónimo de soldados de EEUU.
Con los años, la marca -comprada por Procter & Gamble- quiso sacarse de encima la imagen anticuada con campañas virales como “Smell Like a Man, Man” y “The man your man could smell like” dirigida especialmente a mujeres, dado que -según sus promotores- son ellas las responsables de más del 50% de las compras de estos productos para sus parejas.
Su reinado quizás ya se derrumbó pero para muchos el aroma de Old Spice sigue siendo el “olor a padre”.
✒︎ Odorama: Historia Cultural del Olor