Aún recuerdo ese palpitar descontrolado, es fácil recordarlo porque nunca lo había sentido.
Palpitar desbocado, no solo de mi corazón.
Puede ser y sé que lo es; es el deseo más fuerte, más consciente que ha tenido mi cuerpo.
Cómo luchar contra esta sensación que desbordó mi pasión, si cada día mi cuerpo pide más.
Mabel
Papittafritta
















