Es un BMW, no sabe ni para qué sirve.

seen from United States

seen from United States

seen from Malaysia
seen from China

seen from Malaysia
seen from China
seen from Poland
seen from Malaysia

seen from United Kingdom
seen from United States
seen from United States

seen from Pakistan
seen from United Kingdom

seen from Malaysia
seen from United States

seen from Philippines
seen from China

seen from Malaysia
seen from China
seen from Pakistan
Es un BMW, no sabe ni para qué sirve.
El corazón me ha estado hablando con punzadas intermitentes. Me dice, en código Morse, que te extraña.
— David Gámez
Eres lucero en este cielo. Destellas y me encanta mirarte, intermitente estás, me llegas a cautivar. Nunca dejas de palpitar, en tu fuego me gusta imaginar nuestro choque estelar. Viajas e iluminas, tocas y me vibras, siento y me vuelo, a tu brillo yo me cuelo.
Leo Romsog
Existe la lujuria sucia y poderosa –e intermitente como las campanas– que nos encadena y arrastra a ratos desde la raíz del gran deseo –clavada en el centro geométrico de la carne– secretamente atado a las potencias de lo que es nuestra alma –llamada así para entendernos–, la cual lo atiza, lo dirige, lo exalta; y pone en juego, dispara, desenfrenadamente, todos los humores viscosos, toda la ponzoña de la concupiscencia. Promete, ¡y promete tanto!, cada nueva vez.
El amor del hombre | Pere Quart
«No me des por sentada»
Un día ya no estaré ahí, un día ya no me encontrarás.
La verdad es que te quiero más de lo que quisiera quererte.