Te vi, te veo, y a la vez pareces tan lejos que mi mirada no te alcanza hasta donde te encuentras, no me llega la pupila a tu lugar, el iris se pierde y la lejanía se alarga como cuando aplicó el rimel a las pestañas.
Te observo, pero se que no estás a un toque de mis manos, a una palabra de mi habla o a un aliento de mi boca.
Te siento ausente, vagando en quien sabe dónde y ve a saber con quién; y a pesar de que estás, ya nunca vas a estar. Eres alguien distante de mi, de mis sentimientos y emociones. Eso me hace sentirme terriblemente sola, más sola que de costumbre.
Leregi Renga














