Hoy, Enriqueta Basilio revivió un momento hermoso: como hace 50 años, encendió el pebetero del Estadio Olimpico Universitario en los Juegos de México 68. (Entonces fue la primera mujer del mundo que lo hizo).
Hoy, cuando bajó la escalinata del pebetero, acompañada por su hijo Oliver, hablamos:
- ¡Queta qué hermosos están tus aretes!
- Gracias. En realidad es un pin. A quienes encendieron un pebetero olímpico les dan el mismo pin, con el año en que lo hicieron.
- ¿¡En serio!?
- ¡Sí! Pero ya luego yo con el pin me mandé a hacer el dije y estos aretes.
- Pues literal nadie en el mundo podría usarlos más que tú 🙂
- Si, ¿verdad?
En verdad que se arregló para la ocasión y en verdad ¡se veía muy hermosa!














