Emmanuel Horvilleur presenta Pitada en Montevideo
Emmanuel Horvilleur vuelve a Montevideo para presentar Pitada, el disco que revolucionó la cuarentena, con una nueva óptica de sus clásicos.
En el contexto de pandemia, encierro e incertidumbre que nos envolvía para junio de 2020, Emmanuel Horvilleur se puso al hombro la responsabilidad de sacarnos de casa - aunque no fuera un viaje físico, sino de los sentidos. Así nació Pitada, un álbum que reversiona los principales clásicos de su carrera solista + dos temas originales, en una producción grabada enteramente en un campo de la Provincia de Buenos Aires.
Así, Horvilleur se alió con grandes músicos de la escena para honrar su propia obra bajo una nueva óptica, una oda a su carrera a modo de tributo a sí mismo. Planteado así puede sonar egocéntrico, pero es más que justificado para uno de los mayores exponentes de la canción pop del vecino país.
Criado por uno de los principales fotógrafos de la escena del rock argentino, se podría decir que Emmanuel estaba destinado a dedicar su vida a la música. Una infancia compartida con la familia Spinetta terminaría por sellar el destino, haciendo coincidir entre juegos y tertulias a la dupla más innovadora (y cuestionada) de la música latinoamericana contemporánea: Illya Kuryaki & The Valderramas.
Este proyecto, compartido codo a codo con Dante Spinetta, llevaría a Emmanuel a experimentar con el rap, pop, rock y demás influencias artísticas que trascendieron la música; creando un universo de cierto culto en torno a la banda. Desde el primer álbum (editado cuando Emmanuel tenía 16) hasta el fin del proyecto, Spinetta y Horvilleur rompieron paradigmas para la música argentina en el mundo, el sonido comercial vs. el under y las expectativas que todo un medio había puesto sobre “los hijos pródigos del rock nacional”.
Pero si Illya Kuryaki fue curiosidad, rebeldía y espíritu juvenil; el principio de los 2000 y la disolución del proyecto llevó a Emmanuel a una etapa más reflexiva, de sonidos clásicos. Regreso a las raíces. Adultez.
Como solista editó seis álbumes: Música y delirio, Mimosa, Rocanrolero, Mordisco, Amor en Polvo y Xavier - que pretendía ser el inicio de una trilogía musical, planes que se vieron truncos con la llegada de la pandemia poco después de su lanzamiento. Los años dieron lugar a nuevos hits, giras, videos e incluso la vuelta de Illya Kuryaki; tiempo en el que Emmanuel fue encontrando su sonido y voz propia, alejado de expectativas y antecedentes.
Pitada es, si se quiere, el broche de oro de este proceso, el merecido aplauso al director de orquesta.
La idea del álbum se gestó en pandemia; la introspectiva propia del momento vivido a nivel mundial llevó al artista a revisitar su obra, desnudar sus canciones y ponerlas en manos de un Emmanuel distinto a aquel que las compuso: explorar la naturaleza de la música, desde lo metafórico hasta el sentido más literal. La parte audiovisual fue inevitable al observar la locación, que si bien aportaba de manera sonora a las distintas texturas y climas que el disco explora, merecía un protagonismo también en lo visual.
Así, las canciones cobraron vida en los distintos rincones del campo. En lo visual las luces y la caída del sol generaron sus propias texturas. Se buscó que la sonoridad de los árboles acompañara la vivacidad de las canciones, pero también se persiguió el silencio cuando los temas lo pedían. La naturaleza aportó sus arreglos como si se tratara del más experimentado intérprete, y a cierto punto lo es, la eterna musa de los artistas llevándose los créditos que desde siempre le correspondieron.
El resto de las fichas fueron cayendo solas. Horvilleur buscó la complicidad de instrumentistas de confianza y abrió las puertas a las nuevas generaciones de músicos - representados por Bandalos Chinos y Zoe Gotusso, exponentes de la nueva ola indie; y Chiara Parravicini, alumna estrella de la escuela Disney para estrellas pop. También participó del álbum su mujer, Evangelina Bourbon, con quien escribió Cosa Loca durante la cuarentena; Horvilleur nuevamente cayendo en las duplas creativas para estimular su composición.
Pitada es un disco vivo, son las canciones que ya conquistaron al público llegando a sus oídos junto al canto de los pájaros y el silbar del viento. Escucharlo en 2020 fue una invitación directa de Emmanuel: “abrir la puerta para ir a jugar”. Reconectar con la música, con el afuera, con lo sensorial.
El timing no lo es todo, pero fue importante. Emmanuel necesitaba su introspectiva, el público ansiaba esta pitada musical con el desespero del fumador más enviciado. El disco colmó las expectativas y los clásicos de Horvilleur renacieron, distintos, en oídos conocidos y de nuevas audiencias. Las reproducciones abrumaron a YouTube, los comentarios inundaron las redes y la crítica acompañó la fiebre fanática. Una vez más, el músico conocía el éxito.
Giras, ediciones y planes.
Pitada fue una luz de esperanza en un junio bastante oscuro, pero no lo suficientemente brillante como para erradicar la pandemia. El encierro intermitente siguió, las prohibiciones a la música (aún más fuertes en la vecina orilla) persistieron y tuvieron que pasar casi dos años para que Horvilleur emprendiera la tan deseada gira para presentar el material.
Finalmente, el músico se presenta mañana jueves 10 de Marzo en La Trastienda de Montevideo, con un show exclusivo para vacunados que todavía cuenta con localidades a la venta. Una oportunidad única de disfrutar de Pitada en vivo, la chance de ser protagonistas de una nueva versión de los clásicos. Porque si en la grabación la naturaleza cumplió el rol de música invitada, en vivo será el público quien terminé por completar la obra de Horvilleur.
Para quienes queden afuera, las buenas noticias continúan de todas formas, ya que el álbum acaba de ser editado en vinilo - siguiendo la tendencia mundial que prioriza el clásico LP como formato físico.
Pero no todo es Pitada en la vida de Emmanuel Horvilleur, es por eso que se encuentra en etapa de gestación el documental de Illya Kuryaki, un pedido reiterado de los fans que exigían un registro histórico de la banda. El proyecto ya se encuentra en marcha y promete recorrer distintos puntos geográficos clave en la carrera de la dupla, con anécdotas y material exclusivo.
Lo nuevo honrando lo viejo, el presente como tributo a la memoria. Pitada, documental y gira por igual, honran la trayectoria del músico que - a sus 47 años - sigue revolucionando parlantes a lo largo y ancho del continente.
La cita es este jueves 10 de marzo a las 21 hrs. en La Trastienda MVD (Fernandez Crespo 1763). Las localidades están a la venta en Abitab y van desde $900 a $1200. El show es exclusivo para personas con ciclo completo de vacunación AntiCovid 19 (15 días posteriores a 2da dosis).