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Capturaria tu esencia en cada verso que escribo, haría prisionera toda tu vida en mi mirada y robaría tu alma en una fotografía, sin embargo eres más libre que el viento, fluyes al océano profundo sin miedo y tú luz misma se escapa de mi lente.
-Rinaam
Ya ni recuerdo los años que llevo enamorada de ti. Y, aún lo recuerdo, como si fuese ayer, el primer día en que te conocí.
Prisionera sigo de tus brazos, hechizada de tu sonrisa pícara y embriagada de tu aroma.
Si tú supieras la de noches que nos hemos besado a la luz de la luna, si tú supieras la de veces que hemos dado rienda suelta a la pasión, teniendo al mar de testigo y acariciados con la suave brisa.
Sentir tus manos acariciar mi piel, sentir tu calor, sentir tu pasión y la sangre hirviendo dentro de mi, el corazón latiendo cada vez más fuerte, más fuerte, como si del pecho, quisiera salirse.
Si existe el paraíso, allá es donde voy todas las noches que sueño contigo.
Cautiva soy de tus brazos, prisionera de tu piel y hechizada de todo tu ser.
"Pero" todo se desvanece al escuchar a los pájaros trinar al pie de mi ventana. Al sentir los rayos del sol tostar mi piel.
Entonces, descubro que todo fue un sueño y todo mi mundo se derrumba, se viene a bajo.
"Pero" no hay mal que cien años dure... Y aún sigo manteniendo la esperanza que los sueños pueden hacerse realidad.
María Rodríguez
(...) Soy un navío con el timón varado frente al risco desde donde despeño la palabra, prisionera de muros caducos que asedia un vendaval estéril.
Detrás del empellón del pensamiento se yerma mi surco de ternura. Soy un mármol que niega el beso elemental, el dulce instante, prodigando alabanzas al verbo: mi verdugo.
Condena | Renée Ferrer de Arréllaga
Quisiera ir a un acantilado, el más lejano que haya en la tierra para poder gritar hasta que se me desgarre la garganta, maldecir hasta que no queden más palabras por decir, llorar como si tuviera un mar dentro de mí y así dejar de ser prisionera de mis pensamientos, sentimientos, miedos y todo aquello que me ha arrastrado a un camino sin rumbo.
Se que cuando sea libre encontraré un nuevo camino, un nuevo amanecer, disfrutaré del viento acariciando mi cuerpo, sentiré los rayos del sol reconfortando mi alma al tiempo que abrazo mi libertad con tanta añoranza.
-M.F
No quería permanecer prisionera de aquel recuerdo. Por nada del mundo.
Memoria --Leonardo Patrignani
— Manuel Ignacio.
Duele cuando te das cuenta que por más que lo intentes nunca llamaras su atención.