Jordan Peele y su relación con lo ominoso.
Para este segundo post elegimos dos películas del género terror del director Jordan Peele: “Get Out” (2017) y “Us” (2019) y las analizamos bajo la luz del texto de Freud “Lo ominoso” escrito en 1919. En este escrito Freud se encarga de investigar un aspecto de la estética que él dice fue olvidado por los estudiosos, este aspecto es lo ominoso, lo siniestro, lo terrorífico; se pregunta qué es lo que genera este sentimiento y qué recursos utilizan los literarios para hacerlo surgir en sus lectores, en este post nos dedicaremos a ese tipo de investigación eligiendo para ella los dos films antes mencionados porque generaron en nosotras este sentimiento al momento de verlos.
La palabra ominoso es la traducción, no tan exacta de la palabra “unheimlich” en alemán, que a su vez es la contraria a “heimlich” que significa familiar. Por esto Freud define a lo ominoso como “aquella verdad de lo terrorífico que se remonta a lo consabido de antiguo, a lo familiar desde hace largo tiempo” (pp. 219), en efecto no es de algo nuevo o ajeno sino algo familiar de antiguo presente en la vida anímica sólo separándose de ella por el proceso de la represión. Pero lo complejiza aún más para que no caiga en la simple ecuación: ominoso= no familiar/ reprimido, vamos a tratar a continuación de explayarnos en cómo el director Jordan Peele utiliza las características descriptas por Freud para generar el sentimiento de tensión y terror que brindan sus films; es importante en este punto mencionar que el mismo director escribió los guiones de ambos y ganó un Oscar en el 2018 a “mejor guión” con la película “Get Out”.
Freud, citando a otro autor llamado Jentsh, menciona que una de las mejores herramientas en la literatura para producir efectos ominosos consiste en dejar al lector en la incertidumbre sobre si una figura es una persona o un autómata, y que a su vez esta cuestión no ocupe el centro de la atención en la trama, ya que de esa manera se resolvería demasiado rápido sin dar mucho lugar a que se genere el sentimiento de tensión, duda y perplejidad propio de lo siniestro. En este punto Jordan Peele sabe jugar muy bien con esta herramienta, en “Get Out” por ejemplo con los personajes que trabajan en la casa de los suegros, el jardinero y la ama de llaves, son quienes despiertan cierta desconfianza en el protagonista desde un principio, pero no es hasta el final que se muestra su verdadera naturaleza, dejando a quien se encuentra mirando la película expectante durante todo el desarrollo de la misma.
Sin embargo en “Us” el director se sirve de la figura del doble con el mismo objetivo: generar el efecto de lo siniestro, en palabras de él: “la figura del doppelganger ha despertado en mí miedo desde que era un niño (...) me atrajo la idea de pensar que somos nuestro peor enemigo. Eso es algo que todos sabemos intrínsecamente, pero es una verdad que tendemos a enterrar” (entrevista de Jordan Pelee para BBC Radio, 2019). Análogamente Freud menciona que la aparición de personas que por su idéntico aspecto deben considerarse idénticas, donde una es co-poseedora del saber, el sentir y el vivenciar de la otra; explicando que el carácter terrorífico de esta figura radica en una formación procedente de “las épocas primordiales del alma” ya superadas, que aquel momento poseyó un sentido benigno pero retorna de un modo terrorífico, al igual que retorna en la adultez de la protagonista su doble que ella pensaba había quedado enterrado en su infancia.
Un punto de encuentro entre ambas películas es la aparición de ciertos símbolos en sí mismo inofensivos, pero que debido a su repetición nos da la idea de algo fatal, inevitable, donde por su proximidad en el tiempo no dejan lugar a ser pensados como coincidencias. En “Us” la repetición del número 11:11 que a su vez es un número en espejo y en “Get Out” el símbolo que toma este carácter es la taza de té, mediante la cual el protagonista es hipnotizado y empujado a revivir sus traumas infantiles. Para Freud el terror se produce por la relación con el proceso anímico de la “compulsión a la repetición” en el cual algo del orden inconsciente se repite en la vida del sujeto, proceso anímico que tiene la fuerza para doblegar al denominado “principio de placer” por lo cual confiere el carácter demoníaco a ciertos aspectos de la vida anímica y cotidiana.
Debemos admitir que también elegimos hablar de este director y sus películas porque en ambas se hacen presentes cierta crítica social, que a modo de ficción representa algo presente en la cultura actual: la segregación, la exclusión, el deseo de control y dominación de lo diferente. En ambos films se puede ver como hay un grupo que trata de excluir o dominar a la otredad, en donde no se ve a “los otros” individuos como semejantes, sino que se les asume un goce diferente, los otros en el caso de “Get Out” son los descendientes afroamericanos y en “Us” , “los rojos”, en la sociedad pueden ser “los adictos”, “los locos”, “los ancianos”, cualquier grupo que se perciba como diferente a “nosotros”, y se tiende a excluirlos porque su goce pone en peligro el goce propio por manifestarse como diferente (Naparstek, 2009). Hacemos una mención especial a “Us” debido a que nos sorprendió gratamente por su trama y el giro inesperado en el final ya que rompe con las dicotomías: buenos-malos, héroes-villanos, demostrando que la realidad es más compleja, lo que invita a los espectadores a hacerse preguntas y enfrentarse con la incomodidad que las mismas puedan acarrear.
Referencias Bibliográficas:
Naparstek, F. (2009). Introducción a la clínica con toxicomanías y alcoholismo. Buenos Aires: Grama.
Freud, S. (1919) Lo ominoso. En Obras completas de Sigmund Freud. Tomo 17. Buenos Aires: Amorrortu