PROBÉMOSNOSLO A NOSOTROS MISMOS
Tratar de PROBAR lo buenos que somos, tratar de probar que somos suficientemente buenos, tratar de DEMOSTRARLE a alguien cuánto nos ha herido, tratar de demostrarle a alguien que somos comprensivos, SON SIGNOS DE ADVERTENCIA de que podemos estar dentro de nuestras conductas autoderrotistas.
«Me pasé un año tratando de
probarle a mi esposo cuánto me
estaba lastimando que él bebiera.
Cuando empecé a recuperarme, me
di cuenta que era yo la que debía
darme cuenta de cuánto me estaba
lastimando que él bebiera».
Anónimo.
• Puede ser una indicación de que
estamos tratando de controlar a
alguien.
• Puede ser una indicación de que no
estamos creyendo lo buenos que
somos, que somos suficientemente
buenos, o de que alguien nos está
lastimando.
• Puede ser una advertencia de que
hemos permitido quedarnos
enganchados en un sistema dis-
funcional.
• Puede indicar que estamos atorados
en esa densa niebla de la negación,
que estamos haciendo algo que no
nos conviene.
«Me pasé meses tratando de probarle
a un hombre cuán responsable y sana
era yo. Luego me di cuenta de lo que
estaba haciendo. Él no tenía que
darse cuenta de cuán responsable y
sana era yo. YO ERA LA QUE TENÍA
QUE DARME CUENTA».
Anónimo.
TRATAR EXCESIVAMENTE DE DEMOSTRARLE “ALGO” A ALGUIEN PUEDE SIGNIFICAR QUE AÚN NO NOS HEMOS DEMOSTRADO ÉSE ALGO A NOSOTROS MISMOS. Una vez que nos lo hayamos demostrado a nosotros mismos, una vez que lo hayamos comprendido, sabremos qué hacer.
La cuestión NO ES que otros nos entiendan y nos tomen en serio.
La cuestión NO ES que los demás crean que somos buenos o que somos suficientemente buenos.
La cuestión NO ES que otros vean y crean lo responsables o adorables o competentes que somos.
La cuestión NO ES que los demás se den cuenta o no cuán hondamente estamos sintiendo un sentimiento en particular.
SOMOS NOSOTROS LOS QUE NECESITAMOS VER LA LUZ.
”Hoy pondré mi intención en dejar ir
mi necesidad de controlar los
resultados de los eventos influyendo
sobre las creencias de los demás. Me
concentraré en aceptarme a mí
mismo, en vez de tratar de probar
‘algo’ acerca de mí mismo. Si me
sorprendo en la trampa
codependiente de tratar de enfatizar
algo acerca de mí ante otra persona,
me preguntaré si necesito
convencerme a mí mismo acerca de
ése punto”.
Algunas veces el re-conocimiento externo no llega de la manera y/ó de quién lo esperamos, y ahí seguimos enganchados, neceando, esperando, frustrados, sufriendo...
A veces buscamos TESTIGOS para que “avalen” nuestras acciones y/ó vean lo mal que lo hacen los otros.
El único testigo que necesitamos somos nosotros mismos, nosotros somos nuestro único aval; validemos lo que hacemos y lo que sentimos; permitamos que nuestros ojos y nuestra alma nos guíen, confiando en que cada uno nosotros sabe lo que hace y lo que no.