Dentro de 2 meses seré mamá, y no hay nada que actualmente me haga más ilusión que saber que queda muy poco para tener a mi bebé en brazos. Estoy muy emocionada y con muchas ganas de conocerle.
Ser madre va a llevar muchos cambios en mi vida y en mi matrimonio, y para la mayoría de ellos no estoy nada lista. Esto ya lo contaré si eso en otra ocasión.
Tengo claro que, entre esos cambios que dará mi vida, está el hecho de que ya no viviré solo para mi, o para mi marido, sino también para donarme completamente a mi hijo. Y que miedo da pensarlo. Se acaba la independencia, el "yo", el vivir solo para satisfacerme a mi, ya que tendré a un pequeño ser vivo dependiente completamente de mi (y de su papá). No creo que se vaya a acabar mi libertad, quiero abrir este paréntesis, siempre tendré tiempo para mis necesidades, pero obviamente sé que mi prioridad se volverá él.
"Porque vosotros, hermanos, a libertad habéis sido llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros. Porque toda la ley en esta sola palabra se cumple: Amarás a tu prójimo como a ti mismo." Gálatas 5:13-14
Y ayer en la misa Dios me dijo que yo estoy hecha para esto. No es un tema de machismo o de tradicionalismo, por favor que no se me malinterprete. Dios me ha creado para servir a los demás, para donarme a los demás, y es algo estupendo. Dios no me quiere egoísta. Y a través de mis actos de servicio, quiere que yo de fruto y que ayude a las personas que me rodean a florecer también y a acercarse a Dios. Vaya responsabilidad me ha sido dada.
“Porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo.” 1 Timoteo 5:8
Y ¿en qué otro lugar puedo yo empezar a servir a Dios, si no es en mi propia casa, sirviendo a mi marido y a mi hijo? ¿Cuánto tiene que confiar Dios en mi para poner a mi hijo en mis manos para que yo cuide de él y le proteja? ¿Para que yo le vaya enseñando e instruyendo?
Creo que todos hemos sido creados para un propósito, y a mi me ha costado mucho tiempo darme cuenta de qué es lo que Dios tiene planeado para mi. Y ahora mismo es esto. Un acto tan grande que aún siento que no estoy preparada para llevar a cabo. Pero estoy segura de que Dios me va a dar todas las armas para ello, y me va a dar apoyo para ello todos los días. Además, me ha regalado un marido maravilloso que estoy segura que cumplirá la misma tarea conmigo.
"Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y dar su vida en rescate por muchos" Marcos 10:42-45
Le pido a Dios que me prepare para este servicio, para ayudarme a ver que servir a los demás, especialmente en mi casa, no es un sufrimiento, sino que es la forma que tiene Dios de llevar a cabo Su obra en mi vida y en la de las personas que voy a servir. Le pido que me dé un corazón humilde y que me enseñe día tras día cuál es la mejor forma de donarme a los demás.