Octubre - 2010
Me entero que estoy embarazada…
Para mi fue chocante (difícil), sin embargo estaba feliz… Era muy inocente en esas cosas, creí que debía de ser de esa forma, que esta era la señal que “Dios” nos enviaba para estar juntos por siempre…
Sí, creía en eso.
Cuando se lo dije a mi pareja, él se emocionó, admitiré que hasta ahora es lo más lindo o dulce que he visto en un hombre, llorar de felicidad al enterarse que será padre. Y así fue…
Los primeros tres meses… Fueron un asco, el embarazo me cayó muuuuy mal, vomitaba todo, todo el tiempo, llegué a pesar 43 kg. Era un palo andante. Pero no era lo peor… Todos empezaban a decirme lo que debía de hacer, cómo debía de ser, me criticaban por no poder controlarme… Pero nadie se ponía en mi lugar, hasta mi ex pareja, me sentía atacada, y claro, todo lo que sentía el embarazo lo triplicaba.
Así fueron pasando los meses, sentía que todo el mundo estaba sobre mi, mi madre que nunca estaba en todo el día empezaba a pedir permiso y salir temprano para poder acompañarme a mis consultas. Mi hermano ya no me gritaba, ahora decía estar “preocupado y atento” por mi.
¿Mi padre? Mi padre estaba en prisión ya casi tres años…











