En poesía escribí
Un espacio online para que lo aprendas todo sobre Educación
seen from Sweden

seen from Austria

seen from Türkiye

seen from Sweden
seen from Sweden

seen from Germany
seen from Japan
seen from Germany

seen from China

seen from Malaysia
seen from United States

seen from India
seen from Netherlands
seen from Ukraine

seen from United States
seen from United States

seen from Malaysia
seen from China

seen from Malaysia

seen from Malaysia
En poesía escribí
Un espacio online para que lo aprendas todo sobre Educación
Tienes la malacostumbre de andar huyendo siempre de los jóvenes que te pretenden, como si realmente nunca hubieras estado interesado en todos ellos desde un principio. ¿Acaso me equivoco?
Pero tampoco te puedo culpar, pues tú siempre se lo adviertes desde la primera cita, pero parece que no quieren escucharlo.
En el fondo, pienso que realmente te gusta que tu presencia sea fugaz, pasajera, como la estancia de un extranjero pasando sus vacaciones en alguna ciudad desconocida.
Todo termina siendo extremadamente veloz e intenso, dos adjetivos que te definen a la perfección.
No han pasado ni cinco minutos desde que te has acostado con un chaval, y ya estás vistiéndote de nuevo y marchándote rumbo a la puerta mientras le dices adiós con una sonrisa.
Eso si el joven tiene la suerte de seguir despierto para la despedida, pues en más de una ocasión te has fugado de sus camas mientras dormían.
Y si de casualidad decidiste pasar la noche con ellos, la mañana sigue siendo igual de breve que todo lo que haces. Por no decir que ni sueles dejar que desayunen en paz, cuando ya les estás pidiendo que te acerquen a tu casa, si es que pueden concederte ese favor.
Diálogos que se quedan cortos, sonrisas que vuelan demasiado rápidas, miradas que duran solo unos segundos, contacto que se vuelve escaso.
Si te han acercado, te despides saludándolos con una sonrisa cuando el coche pasa por tu lado. Y ya después de eso, no vuelves a llevar la vista atrás, ni para ver cómo se marchan.
A los pocos minutos, llega un mensaje a tu móvil, pero no respondes, solo borras el número.
ASTRONAUTAS.
Nos enojamos con la vida cuando algo no se nos da
y olvidamos las razones que nos dará al final,
del porqué todo acabó, del porqué todo se fue en espiral,
somos individuales deseando lo dual,
aunque nos duela, aunque sepamos de las cicatrices que nos dejarán,
nos cuesta creer en nuestro propio potencial;
sin darnos cuenta de que más de alguna potencia
nos va a llevar a lo más certero, a lo más controversial,
somos una esencia espacial,
somos astronautas buscando planetas para huir del ayer y su frialdad,
temerosos de querer de manera bestial,
pensando en cuál beso nos va a suavizar,
juntando la habilidad
de bailar sobre nubes y brillar fuerte en cualquier oscuridad,
somos duda, calma, una única ciudad,
algunos navegando en letras encontraron la inmortalidad,
otros, la encontraron a la orilla de el mar,
odiamos las mentiras, pero le tenemos miedo a la verdad,
somos una montaña de emociones, somos lo mejor que nos pudo pasar,
somos nuestro hogar, somos nuestra propia estabilidad aunque a veces nos falle la gravedad,
llenos de vicios, de magia perteneciente a alguna estrella fugaz que pide deseos cada que nos ve pasar,
el licor, el amar, el fumar, no sé qué nos vaya a matar,
sólo esperamos que esta vida nos vaya a alcanzar… para vivir como nunca, para vernos triunfar.
—ElíasH.
A veces despierto y tengo un día silencioso, tan callado y ameno que me arropa el alma. No te hablo de la ausencia de sonidos ni de la falta de motivos, porque en mi entorno todo continúa igual: instantes que rozan la felicidad y disonancias que a veces me agobian; lo curioso es que durante ese día es como si estuvieran aletargados, como si decidieran apagarse y dejarme a solas. Salgo de casa y transito las mismas calles cargadas de complejos y triunfos que me han visto crecer y caer, no miró el reloj apresurada ni debato internamente decisiones que desde hace días esperan ser tomadas, sólo me aferro a mi morral y a mis audífonos, y mientras camino me permito respirar como pocas veces lo hago. ¿Sabes de lo qué te hablo? ¿De los días silenciosos? Aquellos donde la monotonía no me absorbe ni la alegría me empapa, esos donde las lágrimas solo saben a sal y las sonrisas son libres. No hay bien y tampoco mal, solo un silencio que me acoge y libera, haciéndome etérea. En esos días todos los ruidos se desvanecen, aunque me envuelven; tal vez no me creas, pero es alucinante y excepcional, como el silencio que se fragua dentro de mí se exterioriza y lo acalla todo, es una sensación grata que se instala y me enseña a pedirle al mundo unos cuantos minutos. Soy yo sin abismos que esquivar ni cielo que tocar; solo yo, sin sentimientos, sin promesas, sin augurios ni certezas. En pocas palabras: son días en lo que no estoy a solas, sino conmigo. LEER MÁS EN INSTAGRAM: @leprendifuegoalalluvia
Hay una polilla viviendo en mi habitación desde hace unos meses. No sé que voy a hacer cuando se vaya o se muera. Básicamente somos amigas ahora. Ya me escuchó llorar un par de noches, hablar sola, cantar y todo lo demás. Y yo todas las noches la veo acurrucarse en su capullo. A veces la invito a posarse en la pantalla de mi notebook cuando estoy viendo series mientras meriendo, miramos juntas.
No sé mucho de su vida personal, y ella probablemente tampoco sepa mucho de la mía, pero nos hacemos compañía en las noches o en las tardes solitarias de domingo.
No sé que voy a hacer si se va o se muere, me voy a quedar sola en la habitación. Ya nadie me va a escuchar llorar, hablar sola, cantar y todo lo demás.
La voy a extrañar
agosto 2016
Tu lado
No amarres a nadie, no ates tu mente a la nave de los amoríos, porque son tan pasajeros, fugaz, todo pasa en un parpadeo, los continentes giran, el universo se expande, mientras tú sigues en la búsqueda de alguien a quien atarte ¿Para qué? El amor más puro es libre, es como un viajero, no tiene dudas, sólo pasa, si hay algo mal en su camino lo soluciona pero no deja que se vuelva un obstáculo No tengas miedo a ti y a explorarte tu felicidad llegará cuando dejes a un lado el espejismo de las cosas y las personas, hasta entonces el apego será tu adversario
"Curarse con poemas", Quetzal Noah
Cuando recién empieza el flirteo de palabras con alguien de otra ciudad los deseos son muy salvajes. Cuando seas mi novia lo único que te va a doler de estar a mi lado serán las piernas, le escribía. Ya quiero que vengas. Y que te vengas. Ya verás que conmigo vas a entender por qué no funcionaron las relaciones con tus exparejas. Ya te quiero despertar con un oral, ¿me vas a dejar chupártela cuando despierte? Debí desearle cosas mejores como: Cuando seas mi novia voy a juntar uno a uno los pedazos que de tu corazón quedaron dispersos. Voy a tocar tu alma con un suspiro que vas a recordar entre sonrisas cuando pasen los años
El hombre del telescopio, Quetzal Noah