Despierto en plena noche y me llega el olor de las trincheras y escucho la leve agitación de los que duermen en hilera... Dieciséis millones de durmientes y piquetes a oscuras: algunos ya durmientes para siempre, algunos a punto de dormir mañana, dando tumbos, para siempre, clavados tras la estela de la pena negra del mundo, comiendo y bebiendo, empeñados en la faena...
Carl Sandburg
















