1 de enero.
Ella era diferente, tenía un magnetismo energico que me hacía sentir atraído, como un imán.
Tan natural y tranquila con un toque de toxicidad que hacía volverme loco. Me llenaba la curiosidad de saber como era, en que pensaba, de donde había surgido mi interés en ella. Me hacía querer saber de eso llamado amor. Y olvidar el pasado. Pero al mismo tiempo me llena de dudas.
Ella tiene la mirada más tierna que eh visto y digamos que soy captador de miradas, tengo la afan de mirar a los ojos antes que nada, buscando respuestas.
Y ella me transportó a una mirada que me envuelve, si me transportó; a un lugar donde quisiera estar. Ella tiene tantas cosas, si vieran que su tranquilidad también a llegado a enojos que opacan su sonrisa. Apesar de todo se ve como una flor paciente, esperando que salga el sol para volver a florecer.
Lo más loco de esto es que no la conozco, no la eh visto ni la eh escuchado. Pero ella es mi primero de enero.










