Gachiakuta boys
Advertencia: leves spoilers del manga (seguro lo veamos en el capi de anime de este domingo, no es tan relevante)
Masterlist de mi autoría
Cuando el grupo de limpiadores llegó a la casa de Amo, lo último que esperaban era aquella rara pregunta:
"¿Qué tipo de personas les gustan?"
Y aún más sorprendente fue la respuesta de ____
"A mi solo me gusta... Él"
Enjin
• Pensó que su compañera solo estaba bromeando.
• Rió nervioso, mirándola enseguida. Pero ella no reía.
—Oye no le mientas a la niña.—Enjin rascó su nuca apenado.
—¿Por qué le mentiría? Es verdad... Como sea, no es tan relevante.—
Cuando Amo le preguntó a Enjin si sentía lo mismo, la poca seriedad del chico la hizo enojar. Y todo se fue al diablo.
—... Estás despierto, idiota. Me asustaste.—
____ se acercó desesperada al cuerpo inerte de Enjin, descubriendo que solo se hacía el dormido. O bueno, inconsciente. El chico sonrió sin abrir los ojos.
—Nuestros amigos pelean solos allá atrás ¿sabes?—____ desinfectó un simple corte de su mejilla.
—Estoy esperando el momento justo, querida... Además necesitaba un segundo para procesar que te gusto.—abrió un ojo, notando como el rostro de la mujer se tornaba completamente rojo—. Por cierto ¿Por qué no te volviste loca como Delmon y los demás? Inhalaste el aroma de esa loca tanto como ellos.—
—La persona que amo está aquí tirada como un tonto... Sabiendo eso, su ilusión no me afectará.—
Enjin sonrió.
—Bueno~ a mi no me afectaron justo por eso también... Mi chica linda esta aquí, mirándome como una tonta ¡Ay!—
____ le dio un puñetazo en el hombro antes de levantarse y volver con sus compañeros. Enjin resopló con gracia.
Ella lo quería...
Sin duda retomaría ese asunto al volver a la central.
Zanka
• Murió ahí mismo.
• La situación y riesgo del momento pasaron completamente a segundo plano.
—¿Y-yo? P-pero soy completamente ordinario.—
—En eso tienes razón, eres tan ordinario que aburres.—Amo lo miró desinteresada.
—¿Tú te viste al espejo?—____ la miró ofendida—. Te llamabas Amo ¿Verdad?... Una fea como tú no podría reconocer lo genial que Zanka es.—
—... ¿¡Cómo me llamaste!?—
—Te pasaste tres pueblos al llamarla así, se volvió loca.—Tamsy masajeaba su cuello cansado, mirando a su compañera.
—Llamó ordinario a Zanka ¿qué esperabas que hiciera?—
—... Él mismo se llamó así.—
—Si, pero él lo hace sin ánimos de auto ofenderse... Por cierto, Zanka.—El chico miró más que avergonzado a la mujer, quien le sonrió.
—¿Sí, ____?—
—No era mentira lo que decía, eh.—
—Zanka tiene novia~
Enjin palmeó su hombro con burla, sintiendo lo tenso que estaba por la mujer.
—¡Todavía no se lo pido!—exclamó nervioso, haciendo que ____ se avergonzara.
—... ¿Me lo pedirías?—
Zanka se sonrojó a más no poder, dándose la vuelta y saliendo del lugar superado por la situación.
—... No te olvides tu máscara.—
—¡Aahh!—
Ludo
• Se congeló por completo
• La idea de gustarle a alguien le parecía impensable.
• Y menos si se trataba de alguien tan linda como su compañera.
—¿Estás bien?—
Ludo levantó la mirada, encontrándose a ____. Sintió como su rostro se calentaba de la vergüenza.
—Si...—
—Creo que se te pasó un poquito la mano golpeando a esa chica.—____ se sentó a su lado—. Sé que se portó mal pero deberías disculparte.—
—Jugó con mi mente, eso no se hace.—
—... ¿A quién?—Ludo la miró confundido—. ¿A quién viste?—
El peliblanco bajó la mirada a sus guantes, sin saber qué tan correcto sería decirle que otra chica apareció en sus delirios. Mas teniendo en cuenta que ella misma había confesado tener sentimientos por él.
—Vi... A una persona del Paraiso. Alguien que conocía antes de que me lanzaran aquí.—
—Ya veo... Bueno.—se puso de pie de forma energética—. Será mejor que volvamos adentro ¿si?—
—... No es justo.—
—¿Eh?—
____ lo notó. Como los puños de Ludo se cerraban con fuerzas.
—Ella no creyó en mi... No me ayudó. La odié por eso... ¿Por qué la vi a ella?—
—Amo dijo... Que recordarían buenos momentos.—____ se cruzó de brazos pensativa—. Tal vez ahora la odies... Pero en lo profundo de tu corazón, sabes que ella es importante para ti. O lo era.—
—... ¿Tú qué viste?—Ludo la miró.
—Pues a Delmon.—
—¡Pero dijiste que yo te gustaba!—
Aquel reclamó sorprendió a ____, quien no tardó en reír al ver el berrinche del albino.
—Delmon no me gusta, tonto. No en ese sentido.—____ miró al hombre a unos metros, sonriendo al verlo gritar eufórico junto a Zanka—. Él me salvó, me trajo a los limpiadores... Sigo viva gracias a él.—
—Oh...—
—Además ¿Qué reclamas? Tú tampoco me viste a mi en las ilusiones.—
—B-bueno, pero eso...—
____ miró a Ludo, adorando el sonrojo que adornaba su pálido rostro.
—Esta bien, tú me gustas a mi, no por eso yo te gusto a ti.—
—Pero sí me gustas...—
La chica sonrió, tendiéndole la mano.
—Pues tal vez para la próxima que una loca nos controle... Me veas a mi.—
—Y tú a mi.—
Ludo se relajó, sonriendo apenas.
Tamsy
• El chico que siempre se mantenía inamovible ante cualquier cosa, se sorprendió por completo ante aquello.
• Lo último que esperaba era ser del agrado de su compañera.
• Pero le servía.
—Se te pasó la mano, Tam.—
____ miraba preocupada a sus amigos en los pisos inferiores. El golpe de Tamsy los había hecho atravesar el suelo, una y otra vez.
—¿Olvidaste el hechizo? Fuimos a Canvas Town hace solo 2 dias, cariño.—
La chica se sintió tonta por olvidar la protección extra que tenían gracias a Remlin.
—Siempre tan despistada...—
Tamsy miró como la chica se lanzaba a ayudar a los demás, no tardó en seguirla.
—Entonces... Yo te gusto.—sonrió al ver que se congelaba por un segundo.
—... ¿Eso es un problema para ti?—
—No, para nada.—
—Dudo que alguien como tú se interese en cosas como esas...—____ tomó a Ludo entre sus brazos, ayudándolo a reaccionar y poniéndole la máscara—. Asi que solo... Haz de cuenta que no dije nada.—
Tamsy se agachó a su lado, disfrutando lo tensa que se ponía la chica por su cercanía.
—... ¿Y si no quiero?—
La verdad era que Tamsy no tenía interés en nada romántico, no tenía cabida en sus objetivos y cuestiones que quería lograr en su vida.
Pero ____ tenía un algo, un algo que lo hacía querer tenerla cerca.
Y ahora que sabía lo mucho que ella lo quería, sabía que no podía dejarla ir.











