The golden idol
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The golden idol
Al que está sentado en el trono sea la gloria, la honra y el poder
Indigenous People of Biafra (IPOB) supporters and members of the Yahveh Yashua Synagogue (Yisraelities Biafra Region) celebrate Shabbat in Umuahia, on May 27, 2017. MARCO LONGARI / AFP
El nombra a cada estrella por su nombre.
Vi una estrella nada más, y un pedazo de cielo. Con eso me bastó. Me bastó para saber que el resto del cielo estrellado es una obra de arte, que el resto del universo es lo más hermoso, porque conozco al creador y sé que su amor es inagotable, que nos sorprende.
Habemus novum amicum
You wanted to know my name.
It's YAHVEH.
See you Soon.
«El carácter extraño de la cólera de Yahveh ha sorprendido siempre. En primer lugar, muchos pasajes del Antiguo Testamento evidencian que esta cólera divina no tiene nada que ver con propiedades morales. Se inflama y desencadena misteriosamente “como una fuerza oscura de la naturaleza”, según suele decirse, o como la electricidad acumulada, que descarga sobre quien se le aproxima. Es “incalculable” y “arbitraria”. Naturalmente, a quienes acostumbran a pensar la divinidad únicamente por predicados racionales ha de presentárseles como un humor caprichoso, como una pasión arbitraria. Los fieles de la Antigua Ley hubieran rechazado seguramente con energía esta interpretación. Pues a ellos la cólera divina no les parecía aminoración de santidad, sino expresión de “santidad”, elemento esencial de ella, en fin, algo inagotable.»
Rudolf Otto: Lo santo: lo racional y lo irracional en la idea de Dios. Alianza Editorial, págs. 67-68. Madrid, 2016.
TGO
@bocadosdefilosofia
¡Hágase la luz!
Y la luz no se hizo. A veces las cosas no salen como quiere el jefe. Hay farolas que parecen hijas de Satanás. Vamos a ver ¿qué trabajo le costaba al empleado municipal poner una bombilla? Estuve un rato esperando, por si venían a reparar el alumbrado. Y nada. Hay cosas que no tienen arreglo. Y son las más. Como decía Larra.
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