Contacto extraterreste en la finca de mi abuelo.
Aquella noche de 2012, Nelly Andrea Varela, una de mis primas del Valle del Cauca, actualizó su estado de Facebook. Tan pronto lo leí, un miedo singular acaparó mi mente. El mensaje describía su temor por una situación que estaba ocurriendo en la finca de nuestro abuelo. Inmediatamente, recordé aquel historial violento en el que guerrilleros, paramilitares, narcotraficantes y delincuentes comunes, ejercieron sus actividades durante varios años. Justo allí, muy cerca de la casa en la que varias generaciones de Varelas habían crecido, y la misma en la que los más jóvenes tuvimos nuestro primer contacto trascendental con la naturaleza. Así que sin pensarlo mucho, decidí escribirle a pesar de tantos años sin haber hablado y no pasaron más de treinta segundos para que se desatara escribiendo, dejándome entrever su preocupación.
Aunque al principio dudé de la veracidad de los hechos, al día siguiente, mi tía Nelly se los confirmó telefónicamente a mis papás:
Resulta que desde el 22 de diciembre de 2012 venían ocurriendo diferentes situaciones anormales en la vereda El Guasimal, en el municipio de Zarzal, Valle del Cauca, Colombia. Sí, en la misma zona en donde está la finca de mi abuelo.
Todo comenzó durante una de las habituales moliendas de caña de azúcar que se hacen de noche en el lugar, para evitar el calor sofocante del día. Afuera, estaba sentado mi tío Ramiro en una banca, cuando de repente... vislumbró a una persona, altísima y delgada, en medio de la dificultad que le representaba observar por la ausencia de potencia en las redes eléctricas. Parecía que llevase una máscara pues no se le podían ver los ojos y estaba toda vestida de negro. Ramiro le silbó para ver si volteaba a mirarlo, pero el desagradecido no le contestó y siguió adelante, al mismo tiempo que el piso vibraba con su andar.
Asustado, Ramiro entró en la ramada donde estaban moliendo para contarle a los demás trabajadores lo sucedido, pero la sorpresa fue mayor, cuando en un parpadeo, aquella figura volvió a aparecer... esta vez, en una loma vecina donde hay un tanque grandísimo para almacenar agua.
Los trabajadores vieron la escena aterrorizados, pues no se explicaban cómo alguien podía estar allá siendo tan tarde y en tan poco tiempo...
En un principio, Ramiro, Nelly Andrea y la propia Nelly, decidieron contarle a un número reducido de personas, pero todo resultó en vano. Durante los días siguientes, una romería de gente llegó hasta la vereda para ver con sus propios ojos las misteriosas apariciones que volvieron a ocurrir, casi siempre entre las once de la noche y las dos de la mañana.
Mis familiares, testigos fehacientes de la situación, contaron que ya no se trataba de una criatura solitaria la que aparecía, sino que eran varias las que se reunían en círculo y emitían un sonido similar al de una chispa o interferencia telefónica. Los perros, gatos y caballos se asustaban mucho, y todo el tiempo parecían nerviosos o en estado de alerta.
La noticia tuvo tanta repercusión que incluso la policía y el ejército llegaron a la zona para ver a los misteriosos seres y tratar de ejercer control sobre la muchedumbre. Días después, una periodista del diario El País de Cali viajó desde el municipio de La Paila para documentar los hechos, y según las versiones de los lugareños, algunos les preguntaron qué pretendían, y ellos, respondiendo en un español irrisorio, simplemente les dijeron que no querían hacerles daño, a la vez que emitieron sonidos extraños y les pidieron agua.
Meses después, fueron algunos medios de comunicación, como el periódico El Tiempo, y los canales de televisión Caracol, National Geographic y The History Channel, los que se aventuraron a recopilar los hechos, realizando documentales, reportajes y dramatizados, en los que incluso mi tío Ramiro seguía siendo protagonista, al ser la primera persona que vivió la estrafalaria experiencia. Pero con el paso del tiempo y las distintas versiones de la noticia, aparecieron muchas más personas que se atribuyeron acercamientos con estos seres, y los protagonistas variaron tanto, que ya no se habló de unas pocas personas, sino de toda una región como testigo.
En 2017 y tras varios intentos fallidos, por fin pude viajar a la vereda El Guasimal en compañía de Walter Martínez, la persona con la que trabajaba por aquel entonces en la realización de piezas audiovisuales, que nos permitían soñar y alivianar la existencia. Ambos nos habíamos equipado con un par de cámaras digitales, otra MiniDV y una grabadora de sonido, con la idea de realizar un teaser para un proyecto documental con el que participaríamos en el Fondo del Desarrollo Cinematográfico. Impotentes por no haber conseguido durante casi un mes, una sola imagen que verificara la presencia de los extraterrestres, nuestro proyecto viró hacia la estrechez de mis vínculos con mi tío Ramiro y otros personajes pintorescos de la vereda... como Miguelulo, quien vio crecer a mi mamá y a mis tíos, o Tito, una suerte de conserje muy chabacano y salvaje, que nos hacía reír con su particularidad. Fue así que registramos los lugares de la casa que evocaban la presencia de mi abuelo, quien falleció en 2014, y entrevistamos a mi tío Ramiro y a otros habitantes de la zona. Incluso, visitamos el cementerio de Zarzal, donde yacen los restos de mis ancestros, y subimos a medianoche a la loma que está al pie de la finca, para realizar el mismo recorrido que aquella extraña figura realizó en 2012.
¿Pero por qué estos seres aparecieron justo en la finca de mi abuelo? A lo mejor nunca lo sepa.. ya que la sabiduría de la vida es tan fascinante, que todo esto me sirvió para darme cuenta de que los seres más extraños que pude hallar en aquel viaje, fueron mis propios familiares. El documental nunca lo hicimos, pero es una posibilidad que todavía ronda mis anhelos, ya que según mis tíos... los extraterrestres todavía aparecen allí cuando el año está a punto de acabarse. Además, a este paso... ¿qué tal que primero se acabe el mundo?
PD: A continuación les comparto algunos links en los que podrán apreciar la divulgación de la noticia en diferentes medios de comunicación, así como la recordada escena de la película Signs (2002) dirigida por M. Night Shyamalan, muy similar a la descripción que mis familiares hicieron sobre aquellos seres, y también, el enlace donde está alojado el teaser que realicé junto a Walter.
Signs - M. Night Shyamalan, EE.UU. (2002).
Testimonios de Zarzal - El País, Colombia (2013).
Los extraterrestres de Zarzal - Blu Radio, Colombia (2017).
Los archivos X de Colombia - El Tiempo, Colombia (2019).
El Guasimal - Juan Bejarano Varela, Colombia (2017).