Siempre será ella | Bryan Cabrer
Un día despiertas y no te imaginas lo que el día te va a deparar; un accidente, una sonrisa, un beso robado, o incluso, y en el mejor de los casos, conocer al amor de tu vida, como me sucedió a mí.
De pronto conoces a personas que en su momento ni siquiera pasa por tu cabeza que se convertirán en toda tu vida, las conoces sin imaginarte lo especial que esa persona puede llegar a convertir tu vida, y sin más ni más, la dejas entrar, uno no puede saber si esa persona será lo que tu esperas o no, no piensas si tiempo después te va a lastimar o te va hacer muy feliz, la dejas entrar porque los dos tuvieron conexión, porque no necesitabas saber nada más.
De pronto tus días comienzan a cambiar, y si creías haber conocido el amor, con esta nueva persona te das cuenta que no estabas ni cerca de haber sentido algo así.
Tus sonrisas comienzan a tener nombre y apellido, tu vida comienza a tener sentido, y no es que antes no lo tuviera, pero ahora comienzas a disfrutar de las pequeñas cosas, pequeñas cosas que antes no te dabas cuenta, todo comienzas a verlo de ese color que muchos hablan pero pocos conocen, sí, ese tan famoso color rosa.
Pasan los días, los meses, e incluso años, todo sigue hermoso, claro, ya todo no es tan perfecto, ¿Pero qué importa? Nadie dijo que todo el tiempo tenía que ser así, además, si todo fuera así como nos daríamos cuenta que algo es perfecto, sin antes haber conocido lo imperfecto, igual esa persona seguirá siendo tu ilusión, te enamoras de cada detalle de ella, incluso de sus malos hábitos, porque cada cosa, cada detalle hace que de cierta manera te sigas enamorando, porque es su esencia, eso es él o ella.
Siguen pasando los días, los meses, los años y ya todo no es tan bonito, esos defectos que antes amabas, comienzan a molestarte, de pronto ya no soportas lo que antes con gusto soportabas. Por una parte le sigues amando, pero por otra no sabes si sólo es costumbre, los dos comienzan a ya no soportarse, insultarse, faltarse a respeto y entonces se rompe la promesa del… “nunca te hare daño”.
Llegan a la conclusión de que ya no tienen nada que hacer juntos, ya no comparten los mismos gustos, ya todo es diferente y deciden separarse.
Los días siguen pasando, conocen personas, y quieras o no si sigues amando a esa persona, siempre terminaras comparándola, y te das cuenta que nadie es como esa persona tan imperfecta pero perfecta a la vez, que no importa que tan odiosa pueda llegar a ser, porque es TU persona odiosa, lo que tú quieres, lo que tú amas y te preguntas si en verdad todo eso que viviste fue real, entonces aprendes de lo importante que es sentir dolor, porque te ayuda a recordar que sí lo fue, que existieron, que alguna vez fueron uno mismo.
Vuelves a despertar y te das cuenta que no importa quién este a tu lado, porque siempre será