svbreviviente:
Esbozó una sonrisa entretenida al escuchar la reacción de su contrario y cruzó los brazos sobre la mesa. – ¿En qué momento lo hubo? – lo molestó antes de comenzar a golpetear la superficie con la punta de los dedos, siempre se encontraba inquieto cuando no estaba trabajando. – Eso jamás, preferiría quedarme tirado en la mesa… por suerte ninguna de las dos cosas pasarán, yo puedo beberme hasta el agua de los floreros y estaré lúcido – o al menos era lo que siempre decía, pero en realidad nunca bebía hasta el punto de perder el control. – Las siguientes rondas, dirás. –
Ladeó la cabeza con una mueca, concediendo su punto. –Tienes razón. Me confundí de guardia– lo molestó. –Claro, claro, todos son muy valientes hasta que sacan el moonshine. Si quieres te lo ponemos en el florero también– le dijo con una sonrisa divertida. Aunque sí era cierto que nunca lo había visto tirado pero estaba seguro que era porque él ya no la había contado tampoco. No era un secreto que Terry era un peso ligero y además, la gravedad era un problema después de su cuatro trago. –Si te quedas en la mesa, te sacan a la calle después de cerrar... le pasó a un amigo de un amigo– comentó, encogiendo un hombro y tomando un sorbo largo de su vaso. –Sí, las que tú pagarás después de esta– le devolvió, encorvándose más en su silla.












