Rob Pruitt, el artista que no hace obras maestras
Robert Pruitt es un artista contemporáneo estadounidense involucrado en el movimiento del Nuevo Pop; experimenta con la cultura popular y cuenta historias a través de imágenes icónicas y accesibles a interpretar (algo un tanto de la escuela warholiana). Nacido en Washington, D.C., se mudó a Nueva York en la década de los 80 cuando se inscribió a laParsons New School for Design y en donde comenzó su carrera artística, con profundos altibajos y en la que ha experimentado el lado célebre y el lado crítico del mundo del arte, como él lo describe.
En sus inicios, Rob Pruitt llamó la atención de las esferas del arte neoyorquino no solo, sino en asociación con Jack Early, artista que fuera compañero suyo en Parsons y con quien hiciera la dupla Pruitt-Early. Las cosas fueron prometedoras hasta el lamentable recibimiento que tuvo una exposición que realizaron en la galería de Leo Castelli en 1992. En ella, exhibieron algunos afiches de estrellas del pop, deportistas y personalidades de raza negra, en una ambigua celebración de la cultura Afro-americana y sus logros en aquella década. Considerada hasta como racista, la colección fue fuertemente criticada y descalificada, lo que supuso el final de la carrera de Early y el aparente declive del futuro de Pruitt. Según Rob, la verdadera intención era mostrar un compendio histórico de imágenes que conformaban una nueva cultura americana, a través de todos los logros que la gente de color había superado aún durante la adversidad del racismo.
Tras una consecuente temporada de absentismo, Rob Pruitt encontró una nueva forma de reincorporarse al arte contemporáneo, siendo esta vez un poco más dócil, pero no por eso modificando su mensaje. En 2010, “Pattern and degradation” se exhibió simultáneamente en dos galerías de Nueva York. Desde una serie de patrones pintados a mano, pasando por composiciones de autorretratos, hasta cuadros de repeticiones de pandas y Woody Allen, Pruitt hizo una extensa colección de obras con una rango de interpretaciones aún más amplio: en su serie de patrones, por ejemplo, echó mano de una reflexión sobre los jóvenes Amish y ese momento en el que se les permite salir por un año de sus hogares, al mundo real, comparándose él y su salida al mundo real de vez en cuando, desde el mundo artístico en el que él vive; los autorretratos, por su parte, son composiciones hechas con varias imágenes de él mismo con diferentes objetos y en diversas expresiones, con lo que buscó que el espectador figurara quién era Rob Pruitt.
Otros de sus proyectos son un libro llamado “101 Art Ideas You Can Do Yourself” (“101 ideas de arte que puede hacer usted mismo”) en el que declara que uno puede hacer obras de arte, fuera de todo el misticismo y esoterismo que las personas suponen conlleva hacer una pieza artística. Desde simples gestos como usar la taza del baño sentados al revés o usar un disfraz por un día entero, Pruitt deja en claro que eso puede ser arte. Incluso menciona en una entrevista para James Franco (sí, el actor) en la revista Interview, que él no precisa que la gente vea su obra, sino que la haga; como artista no busca hacer una gran obra maestra, más bien, que todo quedé completamente hecho, incluso el proceso.
Rob Pruitt se encargó de organizar la primera gala de premiación al Arte Contemporáneo ideada por el Museo Guggenheim, algo como los premios “Oscar” del arte. También colaboró con la firma de moda Jimmy Choo para la colección “Cruise” de esa marca, y fue el autor del monumento a Andy Warhol, “The Andy Monument”, ubicada en el exterior del Public Art Fund, consistente en una estatua cromada en honor al artista pop, que involucró un escaneo digital de un modelo real en conjunto con la técnica tradicional a mano, revolucionando el proceso tradicional de esculpir.
La primera biografía de Rob Pruitt, “Pop touched me”, fue publicada en 2010. Actualmente, el artista vive y produce sus obras en Nueva York. Su cuenta oficial en Instagram es @robpruitt5000.












