Dicen por ahí… “Nunca dejes de soñar”, “pide un deseo”… Y frases así que supuestamente te motivan. Nunca lo había pensado pero estas frases pueden llegar a significar demasiado, pueden incluso afectar tu manera de pensar, definitivamente aumentan tus expectativas. Te has preguntando sí ¿tus sueños o deseos la mayor de las veces se cumplen o todo lo contrario? Tal vez el problema es que podemos llegar a ser muy ambiciosos con lo que deseamos. Tal vez estamos esperando que lo imposible se cumpla, o que un milagro suceda, y sólo estamos perdiendo nuestro tiempo, ilusionados de que eso que deseamos va a pasar. La cruda verdad es que es probable que nunca suceda, y sí sucede, ten por seguro que fue una coincidencia, tal vez exagero de escéptica, pero es ilógico que estemos esperando que algo pase, algo que no depende de nosotros mismos, que no controlamos, deseamos a una persona, que probablemente no nos desea de vuelta, deseamos un mejor trabajo, un objeto, ganarnos la lotería, deseamos ser alguien más, vivir otra vida, estar en otros zapatos, estar en otro país, y deseamos tanto que perdemos la objetividad, la realidad, el piso, nos ciegan nuestros sueños y aspiraciones y en vez de hacer que las cosas sucedan, perdemos el tiempo esperando a que den las 11:11 para pedir un deseo. Que estupidez, nunca lo había visto así, tiendo a ser supersticiosa pero esta vez he caído en razón de lo ridículo que este asunto puede llegar a ser… Encuentro un poco de pesimismo en mis palabras, quizá me canse de esperar a que se cumplan mis deseos, me canse de desear siempre lo mismo, de desearte a ti, me canse de esperar, me he llegado a desesperar y por eso escribo esta noche, buscando refugio en mis palabras, siendo consciente de lo desgastaste que todo esto puede llegar a ser, y ahora tengo más claridad, me siento en paz con mis conclusiones. Al menos por ahora.
-Apsb.