Se quedó pensativo unos instantes y encogió sus hombros. —¿Cómo puedes pagármelo? ¿Tienes golosinas? ¿Algo dulce? ¿Chicles? ¿Caramelos?—.
No puedo creer que me estés haciendo esa pregunta ¿Acaso sabes con quién estás hablando? Por supuesto que tengo golosinas, chocolates, chicles, caramelos. Soy una dulce-adicta, los repartiré contigo más tarde.














