Cuando viajo solo, experimento una sensación de libertad que ocasionalmente se acerca al éxtasis.
La libertad física es un elemento importante. La habilidad de ir y venir como te apetezca, de seguir cualquier impulso que te dicte la voz interior, es un lujo escaso en la mayoría de las vidas y debe de haber muchos que jamás se han permitido experimentar ese tirón interior, la brújula del corazón. Pero para mí es más valiosa aún la libertad de ser quien te apetezca y como quiera que te sientas, en vez de tener que plegarte a los patrones que los demás se han acostumbrado a esperar de ti.
El gitano que hay en mí, Ted Simon.








