—Está bien, que no es la gran cosa—. Elevó el hombro para restar importancia al asunto. Giró el rostro con delicadeza para encontrarse con el automóvil y fue entonces que cayó en la cuenta. —¿Es tuyo? ¿Te estoy quitando el tiempo? Vaya que tiene lo suyo—. Asintió con el rostro para indicarle que hablaba totalmente en serio. —Una vez tuve uno, así que prefiero caminar desde ese entonces—.
Al tiempo que ella miró hacia el auto, Dean hizo lo mismo y comenzó a asentir a la primera pregunta. -Lo es. Pero aún no funciona. Con algo de suerte lo hará cuando termine.- Miró nuevamente a la chica e hizo un gesto con las manos para darle a entender que no había problema por el tiempo. -No lo haces. En realidad ya casi termino. Este viejo Mustang volverá a las calles a más tardar esta noche.- Dijo con algo de confianza en su voz. No era el primer auto que arreglaba. En verdad disfrutaba de hacer esas cosas. -¿A sí? ¿Qué le sucedió al auto?-











