Todo es tan efímero y tan duradero a la vez. Ese castillo de arena, ese atardecer, la sensación del mar, el aire erizando cada parte de tu piel y los millones de recuerdos calando en lo más profundo de tu cerebro, haciendo eco una y otra vez. Y solo quedas tú, con la sensación de vacío y las manos llenas por todo el amor que aún te quedaba por dar.
A-aljamal






















