Este es el futuro: un mundo en llamas, o eso es lo que me hicieron creer.
No se cuanto tiempo llevo exactamente aquí pero mis brazos cada día tienen menos fuerzas, mi pulso se siente menos, mi corazón parece ya no querer luchar más y mis piernas están paralizadas, como si nunca hubieran corrido una maratón. El sonido constante del monitor vital me hace enloquecer y las voces alrededor, suplicándome morir, me tenían harto; solo quería dejar de escucharlos.
Un temblor hizo que dejara de pensar por unos segundos y solo sentí, hasta ese momento, que mi alma navegaba por aquellas llamas violentas a causa de mis manchas eternas. En el horizonte, solo podía observar el cielo desmoronándose en mil pedazos mientras le daba la bienvenida a los tonos ardientes de naranja, amarillo y rojo en esta pelea interna. De repente, miles de rayos caían a mi alrededor mientras infinitas voces perseguían mi mente y no eran mías, no se de donde provenían, pero mis oídos me suplicaban silencio ante tal estruendo que se clavaba en lo más profundo de ellos.
Un pitido agudo atraviesa mi mente dejándome caer en las rocas, mis rodillas sangran ante el impacto y tomo mi cabeza con mis manos mientras dejo salir aquello que tenía atrapado dentro de mi, aquello que no me dejaba avanzar. Clamaba con todas mis fuerzas sabiendo que alguien era testigo de este momento. Sigo bramando como si alguien me arrancara la piel. Sigo gritando y, con eso, se va el dolor, la sofocación, las voces, los estruendos. Mi mano derecha se siente caliente y parece ser apretada por algo y eso hace que mis ojos se abran abruptamente mientras mi mano izquierda toma del cuello a eso que estaba en frente de mí. Busco desesperadamente su rostro y es justo ahí donde contemplo esos ojos de noche dejándose arrastrar por un mar impetuoso que se desbordada desde ellos. Mi respiración se acelera y mis ojos no dejan de hurgar en sus pupilas mientras mi mano izquierda sigue apretando con más fuerza su delicada y débil garganta. Ella, ahora, empieza a clavar sus uñas en mi mano derecha por lo que aflojo el agarre y se echa hacia atrás, como si alguna fuerza invisible la atrajera a la pared.
¿Qué es eso? ¿Acaso una… aguja?