Escribir...
Escribir es dar eco, es tirar una piedra en el lago para que salte y dibuje curvas en el viento. Escribir es prender un auto que nunca se apaga, incluso cuando mueres los demas quedan reescribiendo sobre los renglones que tú sembraste.
Escribir... a final de cuentas es comprar un espejo dónde vemos nuestra realidad realzada, quizás como metáfora, como historia de misterio, o una historia de Disney en pinios.
Al final del tunel quedamos los humanos enganchados en el verbo y el verbo vive en nosotros desde que habitamos la tierra.












