pintacaritas.
El asunto de mancharse las prendas no le resultaba incómodo y prefería tratar con infancias que con adultos, por lo cual, sorpresivamente, Xande no se encontraba de mal humor. Incluso podía observarse una sonrisa mientras terminaba una de sus muchas obras maestras del día. "Eres una mariposa muy bonita ¿te gusta?" Interrogante es precedida de entusiasta afirmación por parte de la menor antes de retirarse del lugar, lo cual significaba cinco minutos de descanso. "¿Qué? ¿Tú también vienes a pintarte el rostro?" Cuestiona al ver a alguien a su costado, volviendo a la actitud gruñona con bastante facilidad. ¿Debía de eliminar aquella burlona actitud? Claro, ya que él tenía la mitad del rostro con el animal preferido de sus sobrinos dibujado; sin embargo, lo había olvidado.
alza las manos como quien se identifica inocente, incluso cuando sonrisa en su rostro es ligeramente burlona. "nada más quise venir a apreciar más de cerca la obra de arte que te han hecho en el rostro" miente, por que en realidad únicamente se encuentra en busca de un lugar un poco más tranquilo que el puesto que le ha tocado a él en el sector de comidas. "¿te tocó ser el modelo además del pintor?" agrega luego.
















