"Las manos habían arrastrado hacia los pastos y adentro del agua quieta a algunos Iniciados. Así se llamaban entre ellos. Gaspar aprendía la jerga solo por lo que escuchaba. Era un sirviente. Stephen le había dicho que él también era un sirviente. No. Una cosa es ser la oveja negra. Vos sos la oveja negra, el hijo pródigo, la vergüenza de la familia. Vos podés conformarte. Yo solo me puedo rebelar. Mi papá solo se podía rebelar. El inconformismo es posible para los que no son esclavos. Los demás tienen que pelear."
Mariana Enriquez, "Nuestra parte de noche", Anagrama, 2019.











