Una solución simple y evidente
¿Qué desafíos y problemas puede contribuir a solucionar - o al menos reducir sensiblemente- una tecnología tan simple?
Movilidad urbana y de última milla (reparto)
Salvo en ciudades con muy fuertes pendientes o en condiciones climáticas muy adversas, desplazarse en bicicleta en las distancias cortas podría ser una forma placentera de moverse de un punto a otro, ... si el tráfico "normal" no amenazara la vida del ciclista.
La bicicleta de pedaleo asistido (o pedelec o eléctrica) puede hacer más fácil la experiencia y más larga la ruta, además de facilitar la carga de reparto de última milla o en zonas sin acceso a vehículos motorizados
Contaminación y gases de efecto invernadero
En este post de Asuntos Polítikos me refiero específicamente a las grandes e inesperadas ventajas de la bicicleta en el transporte urbano, incluso comparándola con los vehículos aparentemente menos dañinos; los ciclomotores de hasta 125 cc y los automóviles eléctricos
Saludable ejercicio
Moverse, ejercitarse, ya sea como peatones, subiendo escaleras o desplazándose en bicicleta, es como convertir una actividad de transporte en un fin saludable, ejercitando corazón, músculos, fortaleciendo huesos y tendones, mejorando el equilibrio, cálculos visuales, propiocepción y mucho más
Reducción del estrés
Pedalear y deslizarse sobre una simple bicicleta -a una velocidad moderada- suele ser una actividad placentera y relajante, al contrario de conducir un -demasiado rápido y potente- vehículo motorizado (sea éste de combustión o eléctrico) entre otros muchos conductores, indicaciones, señales, semáforos, etc, por no mencionar su estresante panel informativo y desmesuradas pantallas digitales, con demasiados datos expuestos a la vez, compitiendo todos por la atención del conductor
Ruido, especialmente crítico en las ciudades
Si bien es cierto que los vehículos eléctricos han supuesto una mejora en este sentido, el ruido de fondo generado por vehículos de unas 2 toneladas rodando sobre enormes neumáticos, genera una rumorosidad similar a la de los vehículos convencionales, salvo que estuvieran acelerando. En cuanto a las motocicletas, las de uso urbano deberían ser las primeras en electrificarse, por motivos evidentes.
Empleo local (fabricación, mantenimiento, servicios...)
La producción y mantenimiento de bicicletas puede generar empleo local, mucho más repartido que el de las gigantescas factorías de automóviles, además de que no es preciso un nivel de automatización tan elevado para que su producción resulte rentable.
Mejora del I+D local y desarrollo de Tecnología Apropiada
La bicicleta, pese a la constante innovación, justo parece que acaba de iniciar una nueva etapa evolutiva al integrar nuevas soluciones en tecnologías de la información, nuevas transmisiones y motores, sistemas de frenado, cuadros y materiales, etc.
Pero incluso más allá de las bicicletas, el desarrollo de vehículos personales ligeros son una gran oportunidad para el I+D local
No es necesario innovar en tecnologías de gran complejidad; a menudo son las soluciones más simples pero adecuadas las que son adoptadas masivamente. Probablemente necesitamos menos high tech
Liberación de espacio público
Además de congestionar las vías públicas, los vehículos automóviles, tanto de combustión como eléctricos, ocupan una gran superficie de espacio público, estando de media estacionados un 95% del tiempo
Al reducirse el número de automóviles aparcados junto a las aceras o en parkings, se liberan muchos m2 (y hectáreas) que podrían servir para ampliar el espacio disponible para la tan necesaria vegetación, incluyendo árboles de sombra, y por supuesto, para peatones y ciclistas, normalmente bastante discriminados en la mayoría de ciudades.
Mejora de la renta disponible
Al reducirse -o incluso eliminarse- el enorme gasto que implica la propiedad y uso de un vehículo privado convencional se ganaría claramente en calidad de vida, pudiendo dedicar más renta a cosas como una dieta más saludable, cultura, diversión y aficiones / hobbies, etc.
¿Pero de cuánto dinero hablamos? Pues mucho (más de lo que se cree); normalmente el automóvil está entre los 3 principales gastos, junto a alojamiento y alimentación (por cierto que los 3 son desmesurados y mucho más elevados de lo que deberían y podrían ser).
El TCO (total cost of ownership) o coste total de propiedad, dependerá de factores como el precio de compra, si es financiado o no, si se aparca en la calle o en parking alquilado, el tipo de combustible o energía, consumo medio, tipo de uso, seguro, impuestos, kilometrajes, etc. Una cifra aproximada del coste medio real oscilaría alrededor de 300 € mensuales (en España) ... por vehículo (a menudo se cuentan 2 o 3 vehículos por familia!). Imaginemos todo lo que podría hacerse con ese dinero.
Reducción de la presión sobre los combustibles fósiles
Si globalmente se redujera la intensidad de uso de vehículos a motor, para empezar en las ciudades, una de las principales consecuencias sería -junto con la mejora de la calidad del aire y reducción del estrés- una caída de la demanda de combustibles, y en menor medida sobre la producción eléctrica (para cargar los vehículos eléctricos). Esto indirectamente tiene el potencial de aliviar las "tensiones geopolíticas" por el control de los recursos y el acceso a estos.
Las ventajas y beneficios son interminables, pero el post ya se alarga más de lo conveniente.
Solo añadir que además de todo lo enunciado, la bicicleta es un vehículo lúdico y divertido, medioambientalmente insuperable -salvo por un par de buenas sandalias-, bonito, muy duradero... a mi entender roza la perfección en muchos aspectos.
Para acabar, mil gracias a quienes se mueven en bicicleta pudiendo hacerlo en un vehículo en coche, venciendo la incomodidad, asumiendo riesgos (debidos a los vehículos motorizados y la falta de espacio seguro dedicado a ciclistas), pues ellos nos benefician a todos.
Pero ya es hora de reconocer que ir en bici no tendría que ser una hazaña heroica, sino un derecho básico, una opción segura, al alcance no sólo de los más jóvenes y valientes.














