¡Colectivo Gurrumío VIVE!: Los mejores conciertos de 2014
Sí, somos un poco ubicuos. Aún así, una lista diferente a la de la mayoría de medios. Todo muy personal e intransferible.
Ben Frost | 22 de mayo – Trouw (Ámsterdam)
La mezcla Ben Frost + sala grande del Trouw + luces sacadas de un estudio de Hollywood + GRATIS (Subbacultcha! en el corazón os llevo) fue de lo más killer que me he metido entre pecho y espalda en toda mi vida. Parecía que el suelo se iba a abrir en cualquier momento y nos iba a engullir a todos. Lo sónico y lo onírico cogidos de la manita para dejarnos a solas con nuestros pensamientos porque en ese aíre y no cabía nada más. Muy apocalíptico, muy chungo, y por supuesto Ben ni se despeinó. Un puto genio, sí señor.
Darkside | 5 de Julio – Pitch Festival (Ámsterdam)
Lo efímero de Darkside no hace más que engrandecer aún más sus actuaciones en directo. En el Gashouder dieron un recital de Techno deforme, post-disco alienígena y experimental hipervitaminado que casi hace que aquello se venga abajo con un llenazo total. Muerte y resurrección en el Pitch. Y hasta siempre, Darkside.
Deafheaven | 1 de agosto – OFF Festival (Katowice, Polonia)
Siempre he mirado con un poco de excepticismo a Deafheaven. Me pasa como con todos los artistas que juegan varias cartas, y es que a veces me parece que obedecen más a cuestiones demográficas que a cuestiones artísticas. Craso error. Lo de Deafheaven en el OFF a plena luz del día es de esas experiencias que ponen los pelos de punta desde el primer hasta el último segundo. No les hicieron falta más que cuatro canciones y unos 45 minutos en total para dejarnos a todos en éxtasis total.
FKA Twigs | 5 de Julio – Pitch Festival (Ámsterdam)
Antes de sacar LP1, FKA Twigs fue allanando su camino hacia el pop stardom. Y absolutamente nada que objetar con esta transición porque lo que vimos en el Gashouder aquella tarde de sábado apuntaba a lo que ahora ya sabemos: ha nacido una estrella. Magnética y animal, FKA Twigs desmigajó delante de nuestros ojos todo lo mejor de sus dos primeros EPs y del LP que estaba por venir en un espectáculo anguloso y que demostró que aquello de la era post-Internet ya está aquí.
Glenn Branca | 14 de octubre – Melkweg (Ámsterdam)
Lo de Glenn Branca, a su edad, es como para besar por donde pisa. Vino a Ámsterdam a presentar la tercera parte de ‘The Ascension’ y aunque empezó algo titubeante con una pieza que apostaba por ser un lienzo en blanco al que pegar brochazos, a partir de la segunda pieza desplegó todo su genio para llevar el Melkweg hacia un éxtasis ruidista intensísimo y que nos dejó a todos con la boca abierta. Él estuvo absolutamente pletórico, dirigiendo como si le fuese la vida en ello, y sus guitarristas y batería más que a la altura.
Grouper | 1 de junio – Primavera Sound (Sala BARTS, Barcelona)
Nunca había llorado tanto en un concierto. Para que os ubiquéis, último día de Primavera Sound, experiencia vital siempre absorbente y astral, en una sala BARTS a oscuras, habiendo dormido poco o nada, con sensación de “esto se acaba”. Y de repente te plantas ante uno de esos conciertos que lo cambia todo. Liz Harris no se quitó ni una sola capa de misticismo. Llegó, tocó y se fue. Ni una sola palabra, ni una mirada. Nada que despistase del hecho de que su música es algo creado en el paraíso, o en el infierno, pero desde luego muy lejos del suelo que pisábamos. Las proyecciones que se lo tragaban todo eran la perfección, y yo lo único que pude hacer era, eso, llorar.
Neutral Milk Hotel | 11 de agosto – Paradiso (Ámsterdam)
La alegría de ver a Neutral Milk Hotel no se ha diluido en un verano en que he tenido la oportunidad de verles cuatro veces en total. Mi concierto favorito fue, sorprendentemente, el último de ellos. Es en el que mejor se mezcló todo. Un sonido de escándalo, la banda entregada, un público sobre todo en las primeras filas joven y muy entusiasta… Puede resultar un cliché, pero Neutral Milk Hotel han sido de tal importancia para varias generaciones que tener la oportunidad de verles en directo ha sido un regalo. Mágico.
Slint | 30 de mayo – Primavera Sound (Barcelona)
Todo el mundo aún habla de ello. Ese silencio sepulcral que se hizo en la explanada del ATP en el Primavera Sound para ver a Slint rondando la medianoche no se puede olvidar. Aunque pueda sonar anecdótico, que en un festival masivo como el Primavera Sound se produzca algo así es señal de lo importantes (importantísimos) que Slint son para un gran sector del público del festival barcelonés. Vinieron al lugar adecuado, y arrasaron con todo. Tocaron Spiderland casi completo y era imposible no emocionarse ante la perspectiva. Fue un concierto realmente inolvidable, de los que hacen que año a año sigamos peregrinando al festival.
Slowdive | 30 de mayo – Primavera Sound (Barcelona)
Y justo antes de Slint… Slowdive. Jornada para recordar del Primavera Sound. Ellos, en su segundo concierto tras reunirse, tocando para una audiencia mucho mayor de lo que jamás habrían podido soñar. Podíamos ver la ilusión en sus caras, el sonido fue de auténtico infarto en el Escenario Sony y… a volar. Una hora reencontrándonos con su música, que jamás había sonado mejor que en ese mismo instante. Lo más parecido a desintegrarse, concierto histórico.
Swans | 26 de septiembre – Paradiso (Ámsterdam)
Esto no es nuevo. Mi tercer concierto de Swans pero es que, en serio, cada vez son tan devastadores que siempre me apetece más. La combinación Swans + Paradiso, tan bien como era de esperar. En su última gira saben qué botones apretar, quizá tiran un poco menos de intensidad a raudales a favor de tener un espectáculo más fluido y en el que el público tiene un poco más a lo que agarrarse. Lo demás, ya lo sabéis, Michael Gira es Dios. Larga vida a Swans.
Javi Gómez Martínez (@loquearde)














