¿De verdad tenía que venir?
Después de estar caminando le daba nostalgia estar lejos de hogar, no parecía nada a Inglaterra, o Canadá, o algún otro lugar más atractivo, realmente estaba un poco decepcionado, caminando encontró un pasaje donde habían muchos lugares interesantes, pero había demasiada gente como para acercarse, en realidad le intimidaba el hecho de estar solo, en una cuidad desconocida y con miles de personas a su lado.
Decidiendo a que lugar pasar encontró algo muy interesante, se quedó un momento parado ahí observando, quizá era algo decente así que debía pensarlo bien, era muy especial con la comida a decir verdad.
De repente y de forma demasiado inesperada un chico atrabancado lo empujó, lo más sorprendente es que le había gritado, se sentía incómodo y obviamente sus reflejos no dieron para más que quedarse pasmado, claramente ya le había pasado algo así días antes, en realidad pensó que era Ben, pero al mirar pudo enfocarse y descubrió que era un chico normal que no conocía -si disculpa- dijo mientras se disponía a caminar sin mirar más al chico.
El lugar parecía genial, excelente para que todos se distrajeran un rato. Quizá comprando, o en la playa. Era una oportunidad para conocer nueva gente y divertirse. Con esa idea en mente permanecía Cooper. Intentando ignorar el hecho de que todo era obra del señor Smythe.
Miro al chico que acababa de encontrarse. Unos segundos luego, pudo reconocerlo. Asistía a su escuela, quizá lo había visto por los pasillos. Verdaderamente no sabía su nombre, y tampoco le importaba-Si, claro que te voy a disculpar y todo-rió negando con la cabeza-Hey hey a donde crees que vas?-dijo acercandose a él y tomandolo por el hombro quizá con un poco mas de fuerza de la que debería-Vas a Mckinley, ¿verdad?














