Padres: Franz D'eath y Hea Song.
Casa a la que pertenece: Gryffindor.
Estatus de sangre: Mestizo (mitad vampiro).
Varita: Fresno, pelo de gato wampus, ligeramente rigida, 14 pulgadas.
Patronus: Puede conjurarlo pero no hay forma de por media, solo una luz incorpórea. Quiere creer que con un poco más de practica podrá darle una forma, igual no es como que le obsesione el tema.
Boggart: Se ve a si mismo reducido a un monstruo, arrebatandole la vida a otros al sentirse incapaz de contener la sed de sangre, o quizá solo sucumbiendo a su verdadera naturaleza.
Espejo de Oesed: Eso es sencillo, no hay escenario ni música de fondo para él, sin embargo sí que hay gente vitoreando su nombre una y otra vez. En su visión se ve montando una escoba con quaffle en mano tratando de darle la victoria al equipo nacional. Convertirse en jugador profesional y ganar el mundial de quidditch han sido su sueño desde que tiene memoria.
Títulos: Corresponde al equipo de quidditch como cazador desde su tercer año.
Para contar la historia de Dakho, es ineludible contar la historia de aquellos que vinieron antes de él. Para ser más específica, la historia de su padre. Franz, llego a la vida ignorando muchas cosas, con otro estatus y otro apellido. Apenas era un chiquillo de dieciséis años cuando la situación precaria en la que existía, preciso tomar sus cosas y partir a lo desconocido. Mamá y papa no iban a buscarlo, mamá y papá no volcarían lágrimas, no habría pequeños envases de leche con su fotografía impresa en ella, ni si quiera habría un aviso a la policía. A nadie le interesaba lo que sería de ese chiquillo inocente habitando en las frías calles londinenses. Pese a cualquier posibilidad logro apañárselas por su cuenta, subsistía de caridad y realizando pequeños encargos a los negocios, sin embargo, sabía que en algún momento algo malo pasaría, la vida nunca fue buena con él y seguramente no comenzaría a serlo ahora. Fue una noche de octubre, cuando el pobre Franz, fue atacado mientras dormitaba en un callejón por un grupo de estúpidos que derrochaban su tiempo acribillando a golpes a los indigentes. Creyó que lo último que sus ojos verían sería la crueldad de los seres humanos, la que le acompaño desde el minuto uno de su existencia. Gracioso, o quizá no tanto, es que lo último en divisar fue el rostro de un varón, no un puño. Sospecha que tal vez las patadas recibidas en la cabeza, llegaron a quebrar algún órgano importante pues cree haber visto consternación en el rostro de aquel desconocido. Las dudas se disiparon al concebir un doloroso pinchazo (no había consternación, era un capullo que quería hacerle daño como los otros) y luego sólo hubo oscuridad.
Aquel rostro pertenecía ni más ni menos que a Lorcan D'eath. Muchas cosas se han escuchado hablar de él: que es un ser detestable que engatusa jóvenes y jovencitas para después saciar su sed con ellos, pasando por su discografía y la incógnita de ¿a quién dedica sus canciones? El mitad vampiro es una leyenda en el mundo mágico pero para Franz, es aquel desconocido que lo hizo pasar un infierno con el fin de salvarlo de la miseria, lo cogió bajo su ala para instruirlo a una nueva realidad. Pronto el chico indigente dejo de serlo, dejo la humanidad atrás para convertirse en un D'eath. Con el apellido y nuevo estatus de sangre (vampiro) vinieron muchas cosas más como la sed, una familia un tanto atípica y el amor. Ah Franz nunca olvidara la primera vez que vio a Hea en Dominic Maestro, ella trabajaba ahí, él había acudido a recoger un encargo para Lorcan (por alguna razón, nunca le llamo padre y a él parecía no molestarle). No podría asegurar amor a primera vista, más bien terror a primera vista. Apenas los colmillos del muchacho saltaron a la vista la joven retrocedió en medio de un gran chillido. A eso le siguieron un par de encuentros incómodos, pues es necesario saber que desde ese encuentro, las visitas del vampiro se hicieron mucho más frecuentes pese a que el mismo no fuera un adepto a la música. Finalmente, un año después de pretenderla Hea le dio el sí al vampiro ¿Como culmina esta historia de amor estilo crepúsculo? No con una boda, pero si con el milagroso, mas no imposible nacimiento de un semi vampiro de grandes ojos achocolatados.
Si comparamos el nacimiento de Franz, con el de su primogénito. Era claro que Dakho o Dak como su abuelo insiste que lo llamen. Había nacido en un panorama totalmente distinto. El amor que su padre no recibió de niño, fue triplicado para el recién nacido tanto por la familia paterna como la familia materna (aún cuando poseían sus dudas respecto a lo que sería de aquella criatura al crecer). Como era de esperarse la naturaleza llama y Dak creció mucho más apegado a su abuelo que a su padre, obviamente por la similitud entre ambos. Hubo quien afirmo que en realidad era hijo de Lorcan y una de sus tantas seguidoras. Nada le habría gustado más a Dak que seguir los pasos de su abuelo en la escena musical tristemente, el quidditch se le coló entre ojos y no volvió a mirar otra cosa como miraba al quidditch. Con cinco años ya sabía a lo que se quería dedicar de por vida. Pero antes de emprender camino, tenía que lidiar con la sobre protección de sus padres, especialmente la de Franz. Eh ahí otra de las razones por las que el niño se sentía mucho más a gusto en compañía de Lorcan que la de sus padres, mientras ellos hacían tremendo escándalo y lo sobreprotegían de las miradas curiosas, el otro lo exponía el mundo como si no fuera la gran cosa.
El verdadero conflicto apareció cuando una curiosa carta llego a casa de los D'eath. El vampiro desconocía el significado pero Hea sufrió un colapso nervioso de tan sólo imaginar a su pequeño combatiendo la ignorancia del mundo mágico en soledad. La respuesta fue un rotundo no por parte de sus padres, pero un si por parte de su abuelo. El niño lo tenía hasta la coronilla con su ambición de convertirse en jugador profesional. De ninguna manera iba a permitir que alguien limitara a un D'eath. La guerra de argumentos fue interminable y aburrida, al final Franz dio su brazo a torcer, bajo la promesa de que al primer incidente regresaría a casa y así fue como el primero de septiembre, el último del linaje D'eath partió en el expreso camino a Hogwarts en busca de cumplir su sueño.
Se describe a sí mismo como una persona fácil de tratar, eso si no está dispuesto a soportar mierdas ni a jugar el juego de alguien más. Cuando llego al castillo era un chico introvertido que era capaz de sonreír y reírse de las bromas y comentarios de sus compañeros por más hirientes que fueran pero, con el pasar de los años Dak se dio cuenta de que no tenía porque soportarlo. Se vuelve en una fiera temperamental en cuanto escucha algo que no le agrada y no le da miedo llegar hasta las ultimas instancias para defenderse, sin embargo con quien le agrada jamás escatimara en humor negro.
Como cualquier gryffindor que se jacte de serlo, es valiente hasta la médula. Proponle una idea estúpida y si suena interesante para sus oídos, ten por seguro que será el primero en decirte que sí, siempre y cuando no se interponga con el quidditch, su gran obsesión. Pues has de saber que cuando algo entra en su lista de obsesiones y difícil sacarlo de ahí. Solo en ese momento se permite ser un cabezota pero para cosas superfluas le es sencillo decir adiós, no tiene tiempo para perder en tonterías. Pues aunque Dak parezca una persona despreocupada, tiene objetivos fijos.
Las leyendas muggles afirman que los vampiros son personas frías pero al parecer Dankho es la decepciona a la regla, es una persona cálida que gusta de dar afecto, mismo que en ocasiones lo hagan lucir como una persona coqueta o un patán de primera, aunque la realidad se asemeje en nada, sencillamente es manco para captar indirectas amorosas o apreciar que sus gestos pueden llegar a germinar esperanzas donde no debería.
¿Qué si su abuelo trato de instruirlo en el mundo de la música? Sí, pero fracaso catastróficamente. La música se le da fatal, de la infinidad de instrumentos que le fueron puestos a su alcance el único que aprendió a tocar es el triangulo.
Las paletas de sangre que venden en Honeydukes, fueron por mucho tiempo sus favoritas. Hasta que en cuarto año, una chica le regalo una infestada con amortentia, desde ese día no las puede ver.
Pese a ser de ascendencia coreana, solo conoce un par de palabras en el idioma, mas que nada grosería.
Halloween le jode las pelotas.
Cree que puede ser un poquito adicto a la adrenalina. En quinto años se cayo de la escoba y desde una altura muy alta. De ahí en adelante a buscado replicar la emoción que sintió en aquel momento.
Dakho D’eath es un personaje SEMI-CANON el cual fue escrito por Joy; los fantasmas del colegio murmuran que tiene un parecido increíble a Kim Taehyung y actualmente se encuentra OCUPADO.