Estaba sentada en una de las bancas del parque que se encontraba enfrente de la clínica médica. Recién había salido con un sobre en sus manos donde se leía ginecología. Luego de varias semanas de retraso en su regla y unos extraños malestares estomacaes a los que no estaba acostumbrada, simplemente decidió ir a hacerse los estudios pertinentes.
Lamentablemente haciendo su recuento mental desde la última vez, aproximadamente, que había estado con Liam las fechas coincidian demasiado y sus manos temblaban imaginandose la reacción del lobo si aquel papel fuera a darle una respuesta positiva a sus temores.
Se puso de pie de manera brusca queriendo alejar aquellos pensamientos de su cabeza y se giró decidiendo que lo abriría mas tarde. Se entretuvo unos segundos guardando el sobre en su cartera cuando al girar sus sentidos de werejaguar le fallaron y terminó chocando con alguien. —Fijate.— Espeta con cierta molestia que venía mas de sus propios problemas e incertidumbres que del golpe en si.
Es más tarde de lo que suele ser. Pero no ha podido hacer nada para que la reunión finalice antes, por mucho empeño que le ha puesto en acotar los temas a plantear. Le hubiera gustado llegar antes a casa... Ahora más libre de exámenes y trabajos, la oportunidad de pasar más tiempo con su esposa. Suspira pero no quiere acelerar el paso, le gusta ser prudente por muy dominado que tenga el camino... Nunca se sabe lo que uno puede encontrarse.
Acorta por el parque, su casa no está ya muy lejos. Se distrae pensando en las propuesta que puede plantear para el transcurrir de la tarde... Y de esa distracción nace un choque. Si hubiera estado más centrado habría escuchado al menos los pasos de la otra persona. Está apunto de pedir disculpas, el perdón se yace en la punta de su lengua... Pero se queda estático y perplejo ante la voz que interrumpe su acción.
Cómo no la va a reconocer al instante. Agacha la cabeza aunque no vea... Es un acto reflejo que no puede evitar. -Lo lamento.















