EL PRECIOSO NACIMIENTO HUMANO
TODO AQUELLO QUE EXISTE LO RESPIRAMOS, LO DESPERTAMOS Y LO TRANSFORMAMOS EN UNA CANCIÓN.
Hay un precepto budista que nos insiste en estar conscientes de lo raro que es que existamos en la Tierra con esta forma humana. Se trata de una hermosa visión de la vida que nos ofrece la oportunidad de sentir un gran aprecio por el hecho de que vivimos aquí como espíritus individuales poseedores de conciencia, que beben agua y cortan madera.
Este precepto nos exhorta a observar a la hormiga y al antílope, al gusano y a la mariposa, al perro y al toro castrado, al halcón y al solitario tigre salvaje, al roble de 100 años y al océano milenario. Nos pide que entendamos que ninguna otra forma de vida tiene el privilegio que nosotros tenemos de estar conscientes de ser. Nos exhorta a reconocer que, de todas las especies de plantas, animales y minerales que conforman la Tierra, sólo una porción muy pequeña de vida posee ese despertar del espíritu al que llamamos “ ser humano”.
De hecho de que pueda levantarme de algún profundo punto de la conciencia para expresarte todo esto, y el hecho de que tú puedas recibirme ahora, es parte de nuestro precioso nacimiento humano.
El hecho de que pueda levantarme de algún profundo punto de la conciencia para expresarte todo esto, y el hecho de que tú puedas recibirme ahora, es parte de nuestro precioso nacimiento humano. Pudiste haber sido una hormiga y yo un oso hormiguero, pudiste haber sido lluvia y yo un grano de sal. Pero fuimos bendecidos, en este tiempo y en este lugar, para ser seres humanos y para estar vivos de maneras peculiares que, con frecuencia, no sabemos apreciar.
Con todo esto quiero decir que este precioso nacimiento humano es irrepetible. Entonces, ahora que sabes que eres una de las formas de vida más extraordinarias que han habitado en la Tierra. , ¿ que vas hacer hoy ? ¿ que harás con tus manos ? ¿ que preguntaras y a quien ?
Podrías morir mañana y convertirte en hormiga, y entonces habría alguien dejando rampas para matarte. Pero hoy eres precioso, eres peculiar y estás despierto, y eso nos invita a vivir con gratitud. eso hace que las dudas sean inútiles. Sintiéndote agradecido y despierto, pregunta lo que necesitas saber, di lo que sientes, ahora. Ama lo que amas, ahora.
- Si te es posible, siéntate en el exterior o cerca de una ventana y observa las otras formas de vida que te rodean.
- Respira lentamente y piensa en la hormiga, las hojas de hierba y en el vuelo del azulejo, y reflexiona sobre lo que estas formas de vida pueden hacer que tu no puedas.
- Piensa en el guijarro, en el trozo de corteza y en la banca de piedra, y centra tu respiración en aquellas acciones internas que puedes hacer, pero que esos objetos no pueden.
- Levántate lentamente sintiéndote hermosamente humano y comienza tu día con la intención consciente de llevar a cabo una acción que sólo puedan realizar los humanos. Cuando llegue el momento indicado, lleva a cabo esa acción con gran devoción y gratitud.