La vida de el joven felino no siempre fue fácil pero se enorgullecía de tratar de sacar una sonrisa a todos, a lo mejor la saca si desapareciera de este mundo. Seguramente hasta celebrarían su muerte y nadie lo extrañaría.
Un escalofrío recorrió su columna vertebral ante el amargo recuerdo de su intento fallido de suicidio. No valía la pena pensar en eso ya Pero se sentía muy nostálgico, basta de holgazanear el se había ofrecido a poner su casa para que ahí pasaran año nuevo el y toda la familia.
Saco rápidamente la comida de el horno, vio a sus hijos, Carlitos y sus pequeños mellizos Andrés jr. Y Perla, los niños que hacen que su vida valga la pena.
Se preparó para que rápidamente, colocando en la mesa la comida con tanto esmero, es una noche importante, casi año nuevo y todo debía salir perfecto.
—¿Quieres ayuda con eso Carlos?
—No papá, ya lo tengo todo en orden
—Si y si, relájate papá todo va a salir bien como en los otros años
—¡Ay! Discúlpenme es que me pone ansioso preparar cada detalle
—Todo, va a salir bien, como cada año papi— Suspiro con alivio ante el recordatorio de sus hijos, tienen razón, no hay nada de que preocuparse en realidad.
Aún así el sudor corría su frente sacando cosas de el horno, su cola se movía ansiosa por ver quién aparecía primero, su gabardina gris oscuro flotaba de un lado a otro, Andrés Jr. Paso corriendo entre sus pies con las servilletas, haciendo que casi tira el postre.
—No mi amor, solo fíjate, no quiero que te caiga nada encima
Su pequeña y linda Perla ya estaba poniendo la bocina y conectandose para poder poner música y un ambiente más genial. Todo hasta el momento va según lo planeado, aún así decido por una décima ocasión reacomodar el centro de mesa que era un florero con noche buena.
"Ding, Dong" sonó el timbre, Perla con sus pequeñas orejitas paradas captó rápidamente y corrió para abrir la puerta
—Pregutna quien es primero— dijo su papá pero muy tarde ya había abierto la puerta, dejando entrar a un Híbrido de humano y Golden Retriver, de cabello azul oscuro
—¡Gato! ¿Cómo está mi compadre? ¡Venga esa mano!— Saludo entusiasta entrando como Juan en su casa estrujando a el Híbrido de Gato entre sus fuertes brazos
—¡Doky! ¡Me vas a sacar la caca!— dijo y se apartó Pero estrecho su mano.
Seguido de el gran y ruidoso Golden entro una baja mujer con orejas punteagudas. Una dama de hierro por su dura personalidad.
—Andres, Hola— lo saludo con un beso en la mejilla
—Hermanita, que bueno que vinieron— seguido de ellos entraron corriendo 3 pequeños cachorritos empujando se para llegar a la mesa
—Tranquilos, tranquilos hay suficiente para todos
—Disculpa estaban emocionados por la cena y aparte querían ver a sus primos
—Si yo lo entiendo hermanita, seguro no tardan el resto
—No te equivocaste— apareció un chico con apariencia algo tosca, más que nada en la parte de los cuernos, por ser parte carnero
—Disculpa la demora, había tráfico— dijo una bella chica con rasgos de oveja, otro niño entro sin saludar y se sentó a la mesa.
—No, no, no, tranquila de hecho llegaron justo a tiempo, por favor pasen y acomodense— esperaron un poco más y finalmente aparecieron quienes le preocupaba que no lo hicieran, su hermano Dimitrio un chico con características de caballo Gris oscuro, el y su esposa junto a sus sobrinos. Ya está completo el grupo ya podían sentarse y servir la comida que Andrés y sus hijos prepararon con tanto esmero para una grandiosa noche.
Tantos invitados en tan poco tiempo, debía repasar la lista mentalmente:
Su hermana Dixxie, su hermano Dimitrio, su hermano Brian,
Con sus respectivas parejas:
Nancy, Linda, y Doky su mejor amigo y hermano de el alma que claramente viene con Dixxie, si, la lista está completa...
—Gracias por invitarnos— Dijo Linda acomodando uno de sus bucles castaños arreglada como una estrella para el árbol, Dimitrio con esa cara de pocos amigos que nunca se le quita paso sus pálidos dedos en el cabello de su esposa tan largo y castaño, lo acomodo para que no le moleste a la hora de comer.
—Ustedes 2 deberían conseguirse un cuarto— dijo la hija mayor de este par, Dimitrio volteo a verla muy molesto por la insinuación
—Ja,ja,ja ay que hija mía... Callate— apretó los dientes mientras se acercó rápido a reprenderla con disimulo, igual de rápido se alejo
—Eh... ¡Muy bien! Basta de charlas, permítanme empezar a servirles, fue hecho con todo el cariño que se puedan imaginar.
El Híbrido de Gato Maine Con gris empezó a pasar platos, que le den a que más tarde va a tener que lavar montañas y montañas de trastes por una cena de reunión familiar, ojalá estuviera presente toda la familia.
Entrada número: 50 25/02/2026
Está es de mis primeros borradores al escribir el libro, y no está mal... Pero tampoco está bien, pensé en borrarlo Pero me dió pena, entonces preferí ponerlo aquí, quien sabe a lo mejor le sirve a alguien en el futuro 🎧🫶🐈🐕✨