Steve decidió que era momento de integrar al equipo de búsqueda a un tercer miembro. Alguien que, además, parecía creer con tanta fuerza como él que Bucky era una buena persona que deseaba ser libre. Quizás era una maniobra arriesgada, lo había pensado, pero Vika parecía fuerte, determinada y decidida, por no mencionar que su desesperación empezaba a cruzar una línea inexplorada para el capitán hasta la fecha.
Así que organizó un encuentro en el centro de la ciudad con Falcon. Sabía que no estaba especialmente entusiasmado con la idea, pero su lealtad hacia él era incuestionable. Se tiraría a la piscina sabiendo que estaba vacía si Steve se lo pedía.
—Sam Wilson, un placer —se adelantó el afroamericano al verla, mano extendida—. Steve me ha dicho que lo amenazaste. ¿Cómo te atreviste? En serio, ni siquiera yo me atrevería a pegar al Capitán América.
—Es él, el hombre del que te hablé. Ha estado conmigo desde el principio, está al corriente de toda la situación —Steve hizo caso omiso de las bromas de su amigo.
—Y ya ves de qué le he servido. Esperemos que nos arrojes un rayo de luz. No debería decir esto, pero la situación pinta negra.
—Como si es el Capitán... ¿Suecia? Lo habría hecho igual. Estaba en lo que parecía ser la casa de James y él está desaparecido. Podría haber sido peor.
Se encogió un poco de hombros mirando de reojo a Steve, aún manteniendo la sonrisa en los labios que denotaba su tono humorístico al pronunciar aquella frase, aunque se su semblante se tornó algo más serio segundos después.
—No sé qué estaba haciendo James en esa arena, siquiera sé lo que estaba haciendo yo. Me desperté lista para luchar. Pero si él estaba allí, dudo que fuera por el gusto de ver a alguien morir. James no es así —dijo, completamente convencida.
—Quizás él se encontraba en la misma situación que tú. —Sam se llevó la mano contra la barbilla, rascándola con aire pensativo—. A lo mejor querían que fuese el siguiente oponente del vencedor. ¿No había otro hombre allí? Hasta que todo se torció y huyó.
Steve, sin embargo, negó.
—No creo que todo se reduzca a eso. Está siendo controlado por una organización criminal, digna rival de Fury y S.H.I.E.L.D., quizás uno de sus miembros estaba allí y Buck… James, lo escoltaba. Hasta que te vio a ti. —Señaló a la rubia—. ¿Te dijo algo más aparte de que quería escapar? Cualquier cosa, lo que fuera, por insignificante que te parezca ahora.
—Me dijo muchas cosas, llevamos un tiempo juntos. —Se detuvo con la mirada algo perdida, tratando de rememorar—. Me dijo que no recordaba mucho de su pasado, pero que estaba metido en un lugar oscuro donde recibía órdenes para personas sin consciencia. Que no había hecho cosas muy buenas. Que si escapar fuera una opción, ya lo habríamos hecho. Y que el día que dejase de saber de él, era porque algo malo habría pasado. Indudablemente ahora es ese día.
Se hizo el silencio una vez Vika terminó de hablar; eso explicaba muchas cosas, que no recordara nada de su vida anterior. Lo cual llevó a Steve a sospechar con más claridad que le borraban constantemente la memoria.
—Le llaman El Soldado De Invierno —explicó Sam—. Siempre se ha tomado como una leyenda urbana, un cuento para asustar a los niños. Ha hecho varias apariciones a lo largo del tiempo, desde finales de la II Guerra Mundial, hasta día de hoy. Algo que parecía imposible pero… El Capitán América es la prueba viviente de que es posible.
Steve comenzó a explicar todo: de dónde venía Bucky, cómo se conocieron, en qué año lo hicieron y su supuesta muerte un año antes del final de la mencionada guerra. Incluso quién era él y el famoso suero que lo convirtió en una leyenda viviente.
—… Cuando James cayó del tren y lo dimos por muerto, una organización criminal de ideología nazi se hizo con él. HYDRA. Es una víctima, no un verdugo. Tenemos que ayudarle. Quizás ahora que tú estás aquí tenemos más opciones para ello.
Ninguno lo vio venir. Cuando quisieron acordar, varios coches frenaron en seco ante la presencia de un hombre con media cara cubierta y un brazo metálico.
El Soldado De Invierno, al reconocer a dos miembros de Los Vengadores, en especial al Capitán América, alzó su arma hacia ellos para abrir fuego.
En cuanto los disparos comenzaron, la rubia solo se agachó y trató de ponerse a salvo tras unos coches. En cuanto lo hizo, se asomó y por un segundo sintió que se le paraba el corazón.
—¡James! —gritó—. James, te estás equivocando de personas. Escúchame. —En ese momento, el aro que previamente había lanzado volvió a su mano tras rebotar en un par de elementos de la calle—. No queremos hacerte daño.
—Uydi s moyego puti ili stolknis' s posledstviyami. —“Apártate de mi camino o atente a las consecuencias.”
—Mozhet byt', tot, kto dolzhen priderzhivat'sya ikh, eto ty. —“Quizá el que debería atenerse a ellas, eres tú.”
Sin dar muestra alguna de piedad, mientras caminaba en dirección al vehículo en el que se ocultaba, comenzó a disparar sin descanso a fin de no darle oportunidad alguna de asomarse tras él. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, haciendo alarde de su super fuerza, lo empujó de modo que la dejase arrinconada contra la pared.
Por suerte, Steve intervino rápidamente y le hizo un placaje que acabó con ambos sobre el asfalto. El Capitán apoyó el antebrazo sobre su pecho con todas sus fuerzas para mantenerlo inmóvil.
—Escúchala Bucky, ninguno queremos hacerte daño. Este no eres tú.
—Si la chica vuelve a atacarme, es mía —amenazó, antes de darle un golpe con el brazo metálico.
Mientras tanto, Falcon ya ataviado con sus alas mecánicas, sobrevoló encima de Vika para agarrarla y sacarla del vehículo.
Al ver cómo golpeaba a Steve, Vika se acercó a Bucky y se subió contra su espalda, pasándole un brazo por el cuello y tratando de sujetarle uno de los contrarios para que parase e inmovilizarle en la forma que pudo.
—Este no eres tú. Tú eres James Buchanan "Bucky" Barnes, no lo que te hayan ordenado ser. Eres su medio hermano, ¿Acaso no le recuerdas? Steve Rogers, os criasteis juntos. Y eres mío. Mi hombre. Sé que no te gusta hacer lo que estás haciendo. Este no eres tú, James.
La única respuesta del mercenario fue que empleó una llave con la rubia y la hizo volcar hacia delante. Una vez la tuvo en el suelo, alzó el puño metálico para golpearla de un modo fatal en plena cara, pero Falcon descendió en vuelo y lo golpeó con ambas piernas a la altura del pecho, tirándolo varios metros atrás.
El Capitán no lo pensó dos veces para correr hacia su amigo y ponerse entre medias de él y su grupo improvisado. Solo que lejos de noquearlo, alzó las manos mostrándose indefenso.
—Por favor, no me hagas hacer esto —suplicó—. Eres mi amigo, no voy a luchar contra ti.
—Me prometiste que siempre encontraríamos la forma de volver a casa — dijo Vika también, situándose aquella vez junto a Steve—. Igual deberías plantearte quiénes son los que están manipulándote y quienes pretenden ayudarte. Solo queremos que vuelvas a casa, James.
Se detuvo en seco, a pesar de que la máscara cubría gran parte de su rostro, un atisbo de duda se apreció en él. Demasiadas imágenes sueltas azotaron su cabeza, incapaz de distinguir entre reales o ficticias. Hasta que la voz de su superior sonó como un eco en su cabeza.
"Tratarán de manipularte. No te dejes vencer."
El Soldado de Invierno abrió los ojos de nuevo y los miró a ambos, ahora con gesto furioso. No dejaría que volvieran a utilizarlo de ese modo y pronto supo cuál sería la clave de su éxito: dividir para vencer.
Aprovechando la cantidad de coches abandonados que había a su alrededor, tan solo tuvo que alzar su arma contra el más cercano al trío oponente y disparar contra el depósito de gasolina.
—¡A cubierto! —gritó Falcon para alertarlos.
Una onda expansiva sacudió sus cuerpos con violencia.
Si ya de por sí el impacto dejó tocado a Steve por unos segundos, teniendo en cuenta que Sam no tenía capacidades superiores de ningún tipo y que era el más cercano al coche, no fue de sorprender que hubiese quedado tendido sobre el asfalto completamente inconsciente.
—Necesito que te quedes con él —advirtió rápidamente Rogers a la vikinga, viendo como Bucky huía.
No era un necio, sabía que buscaba que lo persiguiera él solo, pero igualmente decidió correr directo hacia la trampa.
—Te prometo que lo traeré de vuelta —pronunció antes de echar un último vistazo a Falcon y correr tras Bucky.
| Parte I. Con Vika: @saudadenlosdiasgrises
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