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QUENTIN & EVA ELLINGHAM. — @evvv4
Se había echo de una pequeña cesta y muchas hojas de colores, las cuales las arrugo hasta conseguir hacerles una consistencia en forma de ‘pelota’. Coloco la cesta al menos unos 3 metros de distancia de donde se encontraba y así practicar su puntería. Lo cierto es que había más de una actividad en la cual podía entretenerse dentro del palacio, pero la princesa parecía bastante divertida con aquel ‘juego’ si es que se le podía llamar así “¡Si! lo hice… ¡tres canastas seguidas!” dijo casi eufórica por aquel logro que para alguien más podía significar nada.
Había observado toda la escena desde un costado. Interrumpió su camino (hacia ningún sitio importante, para variar) hacía pocos minutos, su propósito siendo el comprender aquel entusiasmo ajeno frente a lo que parecía ser un juego improvisado. “¿Qué ganaste? Porque si hay una apuesta de por medio, quiero sumarme.” con los brazos brazos cruzados y con paso sereno, procedió a aproximarse a la otra princesa. “Pero desde ahí,” y señaló una ubicación que se distanciaba de la cesta por aproximadamente unos seis metros. “eso sería digno de festejo.”
henryxvolzke:
Contrario a lo que pensó, aquella rubia no preguntó sobre su fallido intento por alcanzar aquel libro, en su lugar solicitó ayuda. Henry no pudo evitar fruncir un tanto el ceño, pues raramente las personas pedían su apoyo en situaciones similares. ❛ Oh, bueno, no… ❜ Contestó, abandonando momentáneamente su búsqueda para enfocarse en la recién llegada. ❛ ¿Q-qué tipo de recomendación buscas? ❜ Personalmente dudaba que tuviera cara de saber cosas, sin embargo si podía ser de auxilio, lo intentaría.
Demasiado ensimismada en su mundo como para notar que el príncipe precisaba más ayuda que ella, asintió complacida. “Una novela que logre mantenerse interesante hasta el final, ¿ciencia ficción? ¿romance? Ah, lo que sea,” con el segundo género mencionado no pudo evitar sonreír y, pese a que rápidamente intentó suprimirlo (debido a los estereotipos que podían existir) encontró un tanto entretenido el pedir a un masculino una sugerencia de ese estilo. “sin deseos de spoilers, además, preferiría que tenga buen final, ¿es muy complicado lo que pido?” se encontró preguntando, tras escucharse exteriorizar lo que buscaba.
La biblioteca era uno de los lugares preferidos de Henry en el palacio, obviamente. Los libros eran sus mejores amigos desde que era pequeño y ahora, más que nunca, lo acompañaban. No sabía con que rellenar tanto tiempo libre, por lo cual siempre estaba en búsqueda de nuevos ejemplares. Esa mañana consideró uno de los tomos más altos en el librero, sin embargo no calculó de que forma bajarlo. Estaba ahí, observándolo, tratando de alcanzarlo, cuando una presencia cercana apareció. Esperaba que aquella persona no mencionara nada y siguiera su camino… Aunque le vendría bien un poco de ayuda.
Recorría los estantes con cierto desinterés, ningún título lograba captar su atención por completo. Era un tanto arriesgado el aventurarse en la biblioteca sin un título específico en mente, sin embargo el exceso de tiempo libre podía prestarse para todo y la inglesa lo sabía mejor que nadie. “¿Estás... ocupado?” se encontró preguntando al cabo de un momento, cansancio presente dadas las contratapas leídas que parecían no decir suficiente. Recorrió con la mirada el entorno que los envolvía en un intento de comprender qué hacía el contrario. “Porque tienes caras de saber cosas y puede que necesite una recomendación.”
La princesa no podía dejar de reír, sosteniendo el aparato móvil ajeno con un vídeo todavía reproduciéndose. Tal vez era la falta de sueño o el efecto de sus medicinas, pero aquella parodia realizada por una tercera persona le parecía hilarante. ❛ ¿de donde rayos sacaste esto? ❜ cuestionó, apenas pudo respirar.
La carcajada ajena su atención, haciendo que posara los ojos sobre la otra princesa. “Bien, no, debo preguntar. ¿Qué estás mirando?” cuestionó, como si se diera por vencida ante la curiosidad. Y es que la inglesa no tenía la risa fácil, y en verdad le interesaba conocer el origen de tanta diversión.
andrewlev:
“¡oye tú, espera!” llamó a la primera persona que vio pasar frente a él. “tengo algo genial que mostrarte.” dijo, y sin esperar una respuesta de su interlocutor, el canadiense se plantó frente al otro y comenzó a bailar la macarena.
Miró con detenimiento el baile, sin saber de qué forma reaccionar. “¿Debo puntuarlo, o me guardo los comentarios?” preguntó entrecerrando los ojos, para luego sacudir su cabeza levemente y concentrarse en cómo concretar su propio reto. “Espera, tienes algo en la cabeza.” comentó.
golpea a 3 personas en la cabeza
Supongo que no me puedo negar...
NOCHE DE RETOS.
A partir de este momento, procedemos a dar comienzo a la noche de retos. Aclaramos que no es obligatorio participar de los desafíos, así que para que sea más sencillo identificar a los que participen, incluyendo a quienes tienen blogs secundarios o decidan incorporarse tarde a la actividad, les pedimos que den reblog a esta publicación y que envíen retos a todos los que lo hagan.
Bajo el “leer más” les dejamos algunos detalles importantes que deberán tener en cuenta.
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diiscotechjuliet:
Run | Daughter
will you stay with me my love for another day? 'cause I don't want to be alone when i'm in this state.
o-c-ane
Una tímida sonrisa apareció en su rostro, sus dedos largos corrieron unos mechones ondulados tras su oreja, con delicado cuidado de no raspar su cuero cabelludo con sus uñas pulidas. —Es un círculo cerrado, debo admitir, señorita, no causan revuelos ni son reconocidos por la gente de los periódicos o televisión, he crecido con ese círculo en el palacios de Bélgica, pero mis padres desean que tenga contacto con los futuros reyes y reinas del mundo ¿No es acaso la razón por la que nos vemos aquí? — Preguntó con retórica en su voz a pesar de ser consciente que sus padres esperaban más que su presencia en Dinamarca para el gran evento, las razones eran de obvia relación política. Cerró el cuaderno, manteniendo la tapa y contratapa entre sus manos, su propio tesoro a salvo en sus manos. Separó sus labios para contestar pero la luz silencio sus palabras. La preocupación se instaló en su rostro ¿La tormenta o algo peor? Se acomodó sobre el asiento que estaba, aferrando con fuerza el cuaderno de su abuelo en sus manos— ¿Deberíamos ir en busca de alguien?—Preguntó sabiendo que sus guardias estaban ayudando a la guardia real de Dinamarca y sus damas rondando por donde quisieran.
“¿En busca de quién? ¿Para qué?” preguntó, pues asumía que cualquier escolta o dama de compañía no contaba con una real solución para lo que atravesaban, y los daneses ya se encontraban ocupándose de aquel desperfecto. Le gustaba pensar que consigo misma era suficiente para este tipo de casos, a pesar de que la mayoría de las veces no lo terminase siendo. “Lo arreglarán pronto.” pronunció también para sí, a medida que su imaginación (demasiada para su propio bien) se disponía a hilar pésimas ideas sobre los desconocidos que actualmente habían ingresado al palacio. “No le doy más de media hora, quince minutos... Aunque... aisladas, con una tormenta fuera, esto se ve como una película...” comentó para sí, mientras con su teléfono móvil alumbraba la sala en la que se encontraban según el poco rango de brillo que la pantalla alcanzaba. “de terror, digo.” optó por agregar, por si quedaba alguna duda. Quizá deberían buscar algo más potente que su celular para iluminarse, pero no tenía idea de dónde había algo así en el palacio.
cblomqvist:
Ni siquiera logra inmutarse frente a las palabras de la rubia, no la conoce y aunque sabe que no debería, aquello no supone que mágicamente vaya a nacer un deje de curiosidad por saber. No es como si creyese en los horóscopos, cartas del Tarot y otras pseudociencias que prometen mucho, pero hacen poco. “No lo hagas entonces.” Se encoge de hombros, dispuesto a girar sobre sus talones y marcharse, cuando la repentina oscuridad de la habitación lo cubre de pies a cabeza. Una perezosa sonrisa cubre sus labios, negando suavemente con su cabeza. “No me digas, ¿pudiste predecir eso también?”
Soltó un pequeño suspiro, molestia ante la repentina falta de luz. “No, unas malas vibras interfirieron con mi señal.” contestó, alumbrando a través de su celular cada rincón de la sala, como para adaptarse a la oscuridad o como queriendo verificar que todo seguía igual que lo estaba antes de que la iluminación se cortara. Así llegó hasta la ubicación del hombre, donde decidió bloquear su pantalla dispuesta a sumirse en la oscuridad. “Bah, si quieres ver usa tu teléfono.” porque si bien creía que la luz regresaría pronto, no iba a desperdiciar su batería hasta que regresara.
athena-baisha:
“¿Mi horóscopo? De acuerdo… debe de ser mi día de suerte.” Bromeó, intentando dejar de lado la tensión sufrida anteriormente por querer salir de allí, un tanto resignada ante la situación que le había tocado vivir. Bueno, al menos se había topado con una persona agradable, que no era poco. Escuchó con atención las palabras de la rubia, sorprendiéndose un poco ante algunas de esas afirmaciones. Nunca había definido su creencia respecto a los astros, pero no solía manifestarse en contra ni nada parecido. “Eso depende, ¿quieres ser mi socia? Tengo algunas inversiones que pueden interesarte.” Dijo con expresión divertida, claramente haciendo un chiste ya que lejos se encontraba de querer tener un emprendimiento a tan corta edad, prefería primero terminar la Secundaria. “No estoy segura con eso de los sentimientos, pero… la relación con mis amigos y mi salud van viento en popa.” Se encogió de hombros, enfocándose en lo que sí había acertado para animar a la muchacha. Antes de poder continuar hablando, notó como las luces desaparecían por completo, dejando que la penumbra se adueñara del momento. “Ah, un apagón, fantástico.”
Sacudió su rostro con lentitud, formando una negativa. “Háblame cuando esta cosa diga explicitamente que tendrás éxito, no puedo correr riesgos.” para acompañar las palabras sacudió ligeramente su teléfono móvil, donde la lista de horóscopos figuraban. Y con la siguiente revelación que, dicho sea de paso, no era prueba de nada, una sonrisa se formó en su rostro: “Ah, ah, lo sabía. Será mejor que aclares tus sentimientos pronto.” formuló, volviendo a pintar de seriedad su expresión. La repentina oscuridad entonces trajo un completo silencio, como si el ruido de generadores de energía que había pasado por alto hace minutos, se notaron precisamente en el instante en que dejaron de funcionar. Escuchó la ausencia de ruido, tal vez: “Uh.” espontáneamente se quejó. “No puede durar demasiado.” excepto porque no tenía motivos para creer eso, y pensarlo le hizo ponerse de pie. “¿Crees que haya luces de emergencia en algún sitio?” caminó en dirección al pasillo izquierdo mientras se alumbraba con la pantalla de su celular, pero antes de atravesar la puerta una idea cruzó su mente y le hizo dirigirse hacia el otro lado. “o velas, ¿no?” a medio camino se detuvo a mirar a la contraria, esperanzada de escuchar algo que mejorara el panorama. “¿De casualidad no eres la princesa de Dinamarca y tienes idea de dónde guardan esas cosas?”
cvetkovik:
La propuesta de la fémina era tentadora, no sólo necesitaba café al igual un buen desayuno bien hecho, en ese momento extraño tanto la banitsa que en raras ocasiones llegaba a preparar su madre, nunca había sido un hombre sentimental y no sería algo que reconocería en voz alta pero estar lejos de su hogar parecía afectarle un poco. “¿Me acompañas a desayunar?” Preguntó a la vez que se levantaba y caminaba hacia la puerta. “Te juro que probaras el mejor alimento de tu vida.” Mintió de hecho era un milagro que el búlgaro supiera usar el microondas. “Tal vez y así te logro convencer unirte a mi causa.”
Abandonó el apoyabrazos para ponerse de pie. “Supongo que alguien debe controlar que no te quedes dormido con el gas prendido.” dicho esto, se encaminó hacia la cocina detrás de él. La botella en sus manos (ahora prácticamente vacía) era lo único que había desayunado y aquella propuesta le vino mejor de lo esperado. “No se te da mal lo de crear guerras, es buena estrategia,” en ese momento notó que desconocía el nombre o país al que pertenecía el contrario, sin embargo a continuación se encontró pronunciando una pregunta que pareció ser más importante: “¿qué prepararás?”
nikgwozdek:
“Creo que estaríamos más a salvo en la tormenta que aquí adentro.” El tono de burla era algo común en la fémina, la mayoría de las veces nunca decía las cosas con seriedad y se reflejaba la inmadurez que aún tenía por su edad. Aunque no podía negar que había algo cierto en sus palabras, después de unas horas o incluso días si es que la tormenta se extendía las personas comenzarían a fastidiarse y no sería una linda convivencia. Su mente se vio desviada por la conversación astral que tenía con la blonda. “Si son bastante opuestos pero eso es justamente lo que hace que tengan una alta compatibilidad, porque se aprecia las diferencias del otro signo.” No sabía si continuar diciendo más, claro tenía mucho que decir además de sumarle que la polaca hablaba hasta por los codos pero a veces solía ser muy abrumadora. “Así que no te podrás deshacer de mi, aún…” Soltó una pequeña carcajada ante su comentario.
“¿Tú distraes al guardia y yo salgo corriendo? Una de las dos debe sobrevivir para contar la historia. Prometo hablar bien de ti.” agregó como si fuese un plan factible. Pero más allá de cualquier broma, asumía que se les aproximaba un largo tiempo bajo aquel encierro y, lo más frustrante de todo, era desconocer con exactitud cuántas horas deberían permanecer dentro. Entrecerró los ojos ante su siguiente comentario, siguiendo con interés cada una de sus palabras: “Esas relaciones pueden funcionar excelente o terriblemente mal.” ató su cabello mientras pensaba en aquello. “pero menos mal que mi signo está para compensar todas las fallas que tiene el tuyo.” evidentemente bromeaba, ignorando el hecho de que su sentencia pueda verse a la inversa perfectamente. Y tras la carcajada contraria (que fue reflejada con una sonrisa en los labios de la inglesa), la luz de la sala repentinamente se apagó para sumergirlas en una completa oscuridad. “Bien, eso fue aterrador.”