Mi proceso con este libro...
Fue un poco caótico, con muchas partes en realidad: lo descubrí hace muuucho tiempo y había querido leerlo pero no me atrevía en PDF porque me incomoda la lectura por celular de ese modo. Sin embargo este año empecé a leer en ePUB y por finnnnnnn descargué el libro. Hacía poco había terminado de leer uno de un escritor coreano y no se por qué toda la literatura japonesa, coreana o china (por no cometer el error de decir que la asiática) me evoca las mismas emociones, las mismas sensaciones, tienen como una narrativa un poco nostálgica, un poco resignada, culpable, deprimida, no sé qué sea pero fue un periodo de empezar a leer libros "así" sea lo que eso signifique. Eso fue empezando Marzo. Lo empecé a leer una noche y desde ese momento ya me empezó a generar un malestar en la boca del estomago.
Relata la historia de Keiko una mujer de 36 años que lleva trabajando quince años como dependienta en una tienda de conveniencia. Terminó su carrera hace mucho pero claramente no la ejerce, no tiene pareja ni interés por conseguir alguna, sus relaciones sociales se limitan a su entorno de trabajo, su hermana, algunos amigos que quedaron del colegio y mencionan a sus papás pero no hay una interacción presente en el libro. Como ya lo mencioné antes, desde el principio me dejó definitivamente una gran impresión, supe que no era una historia con la que me iba a identificar e iba a ser complicado entender la mente y los motivos de la protagonista, me confrontó muchísimo en la manera en la que veía la vida adulta pero bueno quiero desarrollar mas todas estas ideas so vamos mas detalladamente.
La historia comienza con la infancia de Keiko, una niña con maneras de actuar propias, literalmente. Sabes cuando ves a un(a) niñx super espontanex que responde a cuestiones banales de una manera super única y los adultos tendemos a tener dos reacciones igualmente tóxicas y estúpidas y nocivas cuando vemos su comportamiento: o aplaudimos el ver una personita así y nos reímos en bajo justificando el singular actuar del niñx bajo la excusa de que "es un niño super único... jaja", "es tan espontaneo", "ahh... niños jaja", etc. No juzgando su comportamiento pero si como la burla porque ciertamente no es algo que bajo la lógica "normal" un adulto haría y simplemente viendo la cuestión con inocencia de que cuando crezca el mundo no es como el/la niñx lo ve ahora, tipo "pobre pendejx, no tiene ni idea"; o ya el otro lado de la moneda que es reprimir el comportamiento "raro" del niño con regaños, avergonzándolo, pidiéndo explicaciones por la forma de ser del niñx (en serio?) concluyendo que esta mal ser así, que es peligroso para el resto de alguna forma.
Estoy segura de que absolutamente TODXS hemos estado rodeados de adultos así en nuestra niñez, en mi caso fue mas del primer tipo de adultos: no te reprimen pero si se burlan de ti y te ven como un espécimen raro, cuando tu solo estas ahí... siendo tú! Era bastante incomodo por lo que generalmente terminas suprimiéndote con tal de que te acepten con mayor naturalidad y no con tanta mofa de la "niña inocente y única" (como si eso tuviera algo de malo pero nadie se entera hasta muy tarde de ese hecho), y ahora que lo pienso es que todxs tenemos ese cambio, mi hermana por ejemplo, joder... jaajajajajaja ella era la persona mas espontanea, mas única, diva, risueña, habladora, hermosa que había, y aun lo es pero se apagó un poco demasiado, es supremamente distinta ahora: vio que todxs la mirábamos como con risitas de rara y se "adaptó", muy triste. Bueno pues el caso de Keiko va mas por la segunda linea, hay algunos sucesos específicos que le advirtieron a los adultos que Keiko tenia maneras... muy únicas, en algunos casos vale sí, un poco peligrosas pero el caso es que la salida para corregirla fue a través de la represión, le decían que no estaba bien ser así, que haría al resto sentirse incomodos con su comportamiento y ella con el tiempo se anuló completamente, se calló y copió del resto, una idea que persiste a lo largo de todo el libro sea dicho de paso. Ya dije que desde el comienzo el carácter del personaje me es completamente extraño por lo que mis ansias de lógica me dicen que este es el motivo principal por el cual Keiko se convirtió en la adulta que domina la historia, también llegué a la conclusión de que podría tratarse de un caso un poco autista pero mira que ahí vamos nosotros los adultos con afán de etiquetas, de nombres, que asco. Por lo que prefiero no pensar mucho sobre esa idea al final, es solo ansiedad mía por entenderlo todo.
Esta primera parte fue lo primeo que leí y ya con eso me marcó, es que en serio, los adultos somos tan demasiadamente estúpidos que no sabemos el mal que le hacemos a todos los niños cuando de manera muy ligera y sin cuidado de nada, vamos soltando comentarios que se quedan a fuego en la mente de ellos, vuelvo a lo mío por ejemplo: donde mi hermana era espontaneidad, habladuría, molestadora a toda hora, todos remarcaban lo distinta que yo era: super callada y me costaba mas expresarme, también era supremamente sensible, me gustaba (me gusta jaja) reflexionar y pensar sobre todo, y los adultos en mi familia les parecía tan raro que no fuera mas espontanea, mas abierta, e incluso miraban mis gustos un poco nerds y eso "qué extraño", "que rareza tan cuestionable", eso te patea, muuuuy duro en la cabeza alertándote que no eres como ellos y no es que fueran las que grandes personas jajaja pero todos tenemos este proceso de tratar de encajar, y nos vamos uniformizando, es por estas confrontaciones que el libro te plantea desde el comienzo que fue difícil leerlo porque en alguna medida durante todo el relato se trata un poco de tu historia pero no quieres creerlo o aceptar las trampas que te han puesto en la sociedad para ver lo absurdas que son. Esta primera parte me dejó eso, yo tengo muchos niños en mi familia hoy en día y todos con personalidades tan florecientes, con tanta fuerza y ganas de expresarse, que solo espero que todos nosotros los absurdos no lo echemos a perder, de verdad que no vale la pena ver mas adultos como los de mi familia ya, los necesitamos a ellos, tanto que en mi caso puedo decir que son de los pocos de mi familia con quienes verdaderamente disfruto pasar el rato.
Bueno, pasaron como veinte días o un poco menos y yo sin adelantar el libro. Lo que vino fue el desarrollo de la vida de Keiko, siendo ya super callada, "una persona normal", empezó la universidad, no hay mucho detenimiento en ese ciclo, de hecho lo único remarcable es que durante ese tiempo ella decide empezar a trabajar en la tienda de conveniencia, algo como pues natural, querer conseguir trabajo aprovechando el tiempo libre y ganando dinero. Ahora bien, esta tienda como todas tiene una dinámica de funcionamiento: hay reglas para saludar, tratar, ayudar, conversar y despedir los clientes, hay un uniforme, las cosas que se venden tienen un orden establecido, hay una relacion fácil de trabajo con el resto, no hay maneras extrañas, no hay muchas variables que analizar, todo absolutamente todo es ensayado y dado que funciona establecido. Como era de esperarse aunque en realidad a mi nunca se me hubiera ocurrido, Keiko se siente ahora como en su hogar, no se siente cuestionada ni como el bicho raro que nadie entiende, no debe esforzarse por pensar en como actuar porque ya se lo han dicho todo. Parece la solución perfecta... hasta que ya no lo es más. Antes de continuar, algo que también merece toda la pena rescatar es la personalidad de Keiko, no es una chica tímida, frágil, retraída, nonono a ella le tocó a la fuerza ser un poco así pero en realidad lo que resalta es que es sumamente tranquila, es callada porque cuando habló todo mundo la cuestionaba, no es tímida sino mas introvertida diría, no es nada de esos estereotipos de la chica asiática super sumisa no, es en una palabra tranquila: jamás se enoja, jamás se ríe a carcajadas, no llora, no sufre, solo parece en paz.
Aquí entonces hay varios puntos y por eso fue un corte que también me marcó: Primero y que tiene que ver con el argumento del principio del libro pues fruto de las criticas, de los cuchicheos sobre la vida de alguien mas, estas personas terminan refugiándose en estos sitios o buscando situaciones así, de algún modo todxs lo hacemos, y es tan triste como obvio este resultado, ¿Qué esperamos de verdad juzgando y señalando si no solo haciendo que estas personas se marginen y se acomoden a estas situaciones tan deprimentes? es lo que cosechas finalmente, ahora que lo pienso quien sabe en qué medida todas los oficios funcionales de nuestra sociedad lo ocupan gente que necesita desesperadamente este confort porque está aburrida y harta de la gente hablando de ellos, viendo que todos al parecer (ni una mierda de cierto) tienen ya su lugar y tu no, necesitamos callarnos de una vez! Es solo un resultado natural y recuerdo que tan pronto lo leí, quería llorar un poco, de ver como esta mujer y miles de personas por acciones de alguien mas, en algún momento se conforman con llevar una vida así y se acostumbran a pensar que no hay mas mundo ni universo que ese: ella podría viajar, conocer gente, lugares, experiencias, sola claro está, pero quiere tanto llevar la vida simple que todo el mundo le aconsejó llevar que... bueno, el libro. Ese fue mi pensamiento, lo recuerdo así como mi sensación literalmente física de cansancio ante visualizar una vida así, me pegó muy duro lo siento.
Ahora segundo punto, una mujer sin amigos muy cercanos, sin una relacion cercana con su familia, sin pareja, sin un trabajo con grandes aspiraciones, sin los grandes sueños que a todos nos pintan, está en paz(?), no se habla mucho acerca de la felicidad aunque de cualquier modo ella es feliz, pero por sobre todo el confort de la vida en la tienda le brinda paz, sin importar la vida social casi casi nula que lleva, ella está tranquila. Wow. Es aquí donde vienen mis confrontaciones sobre la manera en que concebimos y aceptamos la vida adulta, para mi en ningún momento se trata de esto y si viera a alguien así me supondría una inmensa tristeza (como ya dramáticamente lo expresé jiji), pero hey! aquí está el tema: primero y principal no es tu vida, segundo no la conoces genia, no conoces su vida, sus decisiones, nada, solo estas juzgando desde tu posición, pasa con los niños, totalmente pasa con los adultos. No sé, me resultó tan incomoda la idea de que alguien pudiera estar bien así, que se sintiera cómoda, me hizo sentir triste por ella que se conformara con eso pero mas triste me hizo sentir en ese momento el haber tenido ese tipo de pensamientos, tan faltos de empatía, tan intrusos, como si realmente me fuera a quitar el sueño cuando no es así (bueno un poco jajaja pero es que es muy raro en serio, para mi), qué sé yo de nada, si me hiere de sobremanera el pensar que con mis opiniones en voz alta puedo herir a un niño, me frustra hacerlo con un adulto, es su V I D A, puede hacer lo que quiere y ya está, así sea deprimente, así no te parezca, no es obvio el daño que seguimos ocasionando? suponiendo que en gran parte Keiko haya terminado ahí para escapar de las opiniones sobre su ser, seguimos cuestionando! Eso me frustró mucho en serio, quería entenderla pero como no podía solo sentía lástima cuando ni ella se sentía así por ella misma! No hace falta lo mucho que en realidad todos hablamos de la vida de todos como si tuviéramos una idea correcta de hacia donde ir con la vida perfecta, solo hace falta ver las conversaciones sin sentido con mis compañeras del colegio, me agota de verdad. Esa es una tarea ya conocida que con esta historia un poco extremista para mi en su rara naturaleza tenemos que aprender a aceptar y callarnos, el mundo está cambiando, sorpresa! ha sido así desde hace 13 mil millones de años y más so ocúpate solo de ti misma, muchas gracias.
Esto se está alargando omg jajaja bueno como sea. Lo que sigue es un poco de lo que ya me adelanté a decir antes y es que es obvio que la gente, metiches como somos, no está contenta ni conforme con como Keiko lleva su vida, como yaaa lo dije antes "sin amigos, sin pareja, con un trabajo.. bla bla bla", su hermana menor ya está casada y con hijos (algo que Keiko tampoco esta interesada en tener btw) al igual que tooodas sus compañeras de colegio, en el trabajo luego de quince años ya ha pasado por trabajar para cuatro jefes distintos, sus compañeros también no son los mismos por un largo tiempo pues ese tipo de empleo no es usual a largo plazo sino de la manera que ella empezó o como de rebote, lo que sea. Es muy estresante ver lo metida que es la gente en serio, lo es hasta que te das cuenta que cuando te introdujeron la historia tu eras exactamente igual bueeeeee, pero es que en serio: hay una escena de un encuentro de exalumnos en donde las amigas de Keiko asisten con sus esposos y ella apenas los esta conociendo cuando ellos empiezan con sus comentarios de que está vieja, que le apure a conseguir pareja, que por qué ese trabajo, etc. En fin agotador, demasiado.
Lo interesante de todo son las reacciones de Keiko, ella de verdad no entiende la preocupación del resto sobre su vida, así como el modo en que ellos la llevan tampoco le haya sentido, pero no de una manera sarcástica ni cínica, es en serio. Hay un momento ya casi al final del libro donde su hermana se pone a llorar en frente de ella porque no entiende el que Keiko sea tan rara, tan desprendida de todo, deseando que fuera normal y la única reacción de Keiko es preguntarle literalmente a su hermana qué acciones tiene que hacer para ser normal, que se las diga y ella las ejecuta, pero no cínica nuevamente sino con curiosidad por aprender como es el cuento de finalmente llevar una vida, en serio, en serio eso me pegó bastante. Hay otros rasgos a lo largo del libro que dejan ver ese sentido de preocupación que tiene Keiko para poder encajar y son realmente aterradores cuando te enteras que hay alguien que repara en eso, ejemplo, Keiko hace hincapié todo el tiempo en el acento que tienen las personas con las que habla, y tiende a imitarlo para parecer "normal", para mezclarse, también se da cuenta cuando alguien mas lo hace; es esa situación donde convives mucho con alguien y se te pegan las maneras de hablar de esa persona, me atrevo a decir que es algo en lo que muy pocas veces reparamos y si lo hacemos es como una curiosidad graciosa pero para Keiko es como una preocupación permanente. Otra que es bastante... rara lo siento jajaja es que se fija todo el tiempo en lo que sus compañeras de trabajo visten, incluso revisa sus bolsos para checar el maquillaje que compran para luego ella comprar todo lo mismo, y se que estoy siendo cínica aquí porque a ver, la manera en cómo lucimos hoy en día son millones de copias que vimos del resto y queremos todos ser trend y la vaina pero aquí estamos hablando de alguien a quien en realidad no le interesa una mierda como se viste o nada pero sabe que le toca para poder encajar, para ser una mas y no resaltar y evitar comentarios incomodos. Digo, llega hasta ese punto su preocupación por querer paz que bueno, los extremos.
Algo en lo que recién caigo en cuenta es que, esta situación con la ropa y en alguna medida con lo de las maneras de hablar, todos somos parte de eso! no se qué tanto alego ser diferente cuando ya lo dije, todos al final buscamos encajar, pero el punto es que no es hasta que te presentan situaciones e historias extremas que ves el absurdo de todo y despiertas. Es el caso de este libro y me siento tanto perdida, ofendida como contrariada y un tris aliviada de leer algo así para poder reflexionar seriamente sobre todas estas cosas que damos por sentado, es en serio muy absurdo.
Shiraha. Un poco el plotwist de la historia a mi parecer. O por lo menos el que le da un sentido mas filosófico y cuerpo a la historia. Este tipo es algo así como un tipo de victima diferente a Keiko por los comentarios del resto: también esta cansado de la intromisión del resto en su vida pero no tiene la misma pasividad de Keiko y quiere desesperadamente encajar también solo que su personalidad y decisiones se lo ponen mas difícil. Con él viene mi momento favorito del libro, que no lo voy a transcribir aquí pero es como una catarsis que creo la autora esperaba poder plasmar y es muy interesante en realidad. La idea de que todos seguimos en la edad de piedra y con normas que esperamos se cumplan porque o si no somos especímenes raros que a la gente le molesta ver, por lo que sienten la necesidad imperiosa de tenerlos que meter dentro del sistema con tal de no ver como la disonancia con el resto. Eso lo leía mientras hacia la fila en un banco jajajaja fue un poco surrealista tener el momento de cúspide del libro en ese momento. Keiko es mucho más práctica y con aras de solucionar esta preocupación en común que tienen, deciden que van a vivir juntos, incluso tal vez anunciando que son pareja y se van a casar. Con eso tal vez los dejen en paz. Jajajajajaja par este punto estaba sorprendida porque bueno, sigo siendo yo mientras leía, pero no estaba sorprendida porque bueno, es Keiko, ideas así vienen a su mente y si lo piensas es fascinante, sin presión ojo. La personalidad de este tipo Shiraha, en pocas palabras es un vago, fuera de que no quiere socializar ni nada, decide que tampoco quiere trabajar, es riesgoso porque con eso vienen las preguntas de su vida y bueno, Keiko nuevamente no ve mal el trabajar por los dos. Muy loco (para mi) y te pone a reflexionar obviamente, las normas sociales incluso en pareja para ellos no existen.
El final del libro fue una montaña rusa de sensaciones. Vino luego de ooootro largo periodo sin leer el libro porque el leer todo el cuento con Shiraha y la vaina es agotador, porque obvio olvidé mencionar que el tipo es un poquito machista pero también tiene puntos de victima que esta bien, funcionan; entonces es un poco complejo si odiarlo un poco o compadecerlo, concluyo que al final como toda la historia y como todas las historia depende el punto de perspectiva que tengas. Entonces, el final. Al principio por como se iba desenvolviendo la historia estaba a gusto: claramente no por los motivos correctos de pensar en Keiko, pero si porque por fin me sentía cómoda yo, desde mi opinión y posición, patética. Ya en serio, Keiko decide que va a dejar la tienda. Ya entendiste, POR FIN para mí va a experimentar algo bueno y todo, me sentía tan bien por ella, quería ver su empoderamiento, lo siento doy un poco de cringe ahí. Sus compañeros de trabajo también se alegran enormemente por la decisión lo que no se si es reconfortante o duele un poco, en la cabeza de Keiko solo estaban las veces pasadas de cuando alguien mas renunciaba y que todos generalmente estaban un poco tristes, pero bueno, supuestamente su caso era diferente, anyways. Y viene este periodo un poco de cuando despiertas por fin, y he aquí el riesgo bueno, ¿y ahora qué? Digo, estuvo toda la vida acostumbrada a seguir ordenes, específicamente las mismas cinco o diez ordenes que regían la tienda, que... ¿ahora qué? Y viene el periodo de perdición absoluta y total, con depresión, desanimo, desorientación de todo. Y es completamente entendible. Despertar del modo automático y no saber qué hacer con tu vida, no saber ni siquiera cuál es tu vida. Alguna vez me habrá pasado y no es recomendable para nadie.
Finalmente, súbitamente viene la escena mas rara y un poco plotwist otra vez que es: con Shiraha mientras van para una entrevista de trabajo con Keiko pasan por una tienda de conveniencia, no en la que Keiko trabajaba sino cualquier otra, ella entra por un momento y solo se pone a actuar como si trabajara allí: saluda a los demás clientes (siendo ella clienta), organiza los productos fuera de lugar, se pone a dar ordenes, eeen fin, para los ojos de todos nosotros metiches e ignorantes y egoístas es supreeeeemamente incomodo de leer, este libro tiene estos arranques un poco bruscos que te parecen como ya mencioné extremos, pero bueno te hacen ver por fin el trasfondo de las cosas: cuando te lo ponen en tu cara de la manera mas vulgar y visible, solo hasta ahí comprendes la vaina y Keiko lo expresa finalmente: ella es una dependienta. Shiraha no lo entiende y como todos nosotros lo haríamos y lo hemos hecho desde el principio ponemos nuestras preocupaciones primero, a pesar de que Keiko ha hecho una de las pocas declaraciones segura de si misma y sobre ella pero no, el tipo la trata de loca que ella necesita otro trabajo, bla bla bla. Pero esa es la tesis final del libro: Keiko es una dependienta, ni mas ni menos, mas allá de que pudiera ser mujer, soltera, sola, aburrida, lo que sea ella es dependienta, y nadie mas que ella está contenta con eso, y por eso a todos nos debería bastar.
Como lo dije al principio me confrontó, me hizo parar muchas veces porque no podía entenderla, a ella y sus decisiones. Otro punto que desde el principio no pude olvidar es que antes de empezar a leerlo había leído una pequeña sinopsis del libro, que expresaba que muchas mujeres en Japón habían tomado la historia de referencia también para ellas y defender que muchas se sentían igual, como que no podía creer que la historia un poco deprimente a mis ojos fuera el orgullo de todas ellas, lo que pasa es que no lo había entendido. Keiko vivía su vida a su modo, no le hacía daño a nadie e incluso los trato de complacer a todos muchas veces para que se sintieran ellos cómodos, trató de amoldarse pero al final ganó su deseo de ser ella, si no le hace daño a nadie, que más que eso importa? Por eso cuando digo que al final podía sentir su empoderamiento al dejar la tienda de verdad estaba siendo ridícula porque el ideal feminista de empoderamiento no es vivir la gran vida a la que todos nos tienen acostumbrados, es vivir la vida que a ti se te de la gana vivir. Y va a ser difícil porque nadie jamás lo va a entender, y todo el mundo va a estar hablando sin parar pero eso pasa siempre, y posiblemente vas a estar sola pero si TÙ lo decidiste así pues que así sea. No importa qué tan incómodo resulte al resto, tu hazlo.