Hablemos la ansiedad: uno de los desordenes mentales más comunes
Todas las personas sienten ansiedad de vez en cuando, muchas veces cuando se trata de intentar cosas nuevas. Sin embargo, esto se convierte en una enfermedad cuando hace que uno entre en un constante estado de temor tan grande que se siente debilitante. La ansiedad puede evitar que hagas las cosas más básicas por miedo, y si no es tratada, puede empeorar con el tiempo. Hablar de un solo tipo de ansiedad es imposible; por lo tanto, hablaremos un poco que los desordenes de ansiedad más comunes.
Trastorno de ansiedad por separación: este trastorno es común en los niños pequeños. Consiste en el miedo irracional a separarse de algún ser querido o alguna persona cercana. Sucede, por lo general, con las madres o quiénes cuidan a los niños. La ansiedad con respecto a la separación es muy grande, y no le permite al niño o niña vivir en tranquilidad cuando este caso se presente. Cabe destacar que también puede presentarse en adolescentes y adultos, aunque es menos probable, y puede resultar en graves consecuencias si no es tratado.
Trastorno de pánico: vienen derivados de cualquier tipo de ansiedad. Los ataques de pánico empiezan en cualquier momento, de manera súbita. Pueden ser ocasionales, o poco frecuentes, y de igual manera pueden ser muy peligrosos. Los ataques de pánico varían en muchas características, pero tienden a llegar a su pico máximo en cuestión de segundos.
Trastorno obsesivo-compulsivo: este es uno de los trastornos de ansiedad más complejos que hay, tanto que se le considera una enfermedad independiente como tal. Debido a su complejidad, sólo hablaremos por encima de este tema. El trastorno obsesivo-compulsivo es un trastorno frecuente que se caracterizado por pensamientos causar pensamientos recurrentes que lleva a las personas a tener comportamientos repetitivos. Los síntomas asociados son muy graves, y varían en todas las personas afectadas. Es importante aclarar que sentir preocupación por ciertas cosas de manera recurrente es normal, pero es muy irresponsable decir cosas como: “Por Dios, soy tan TOC”, porque desestima las experiencias de las personas que sufren de esta enfermedad. Los síntomas del trastorno obsesivo-compulsivo tienden a aparecer durante la niñez, y se desarrollan en la adultez con más fuerza, alrededor de los 20 a 21 años. En la mayoría de las personas, este trastorno se diagnostica a principios de la edad adulta. Las personas con trastorno obsesivo-compulsivo sienten que deben realizar rutinas durante más de una hora diaria para lograr calmar esas ansiedades que les llegan. Si no se tratan los síntomas del trastorno, estos comportamientos pueden interrumpir el trabajo, la escuela y las relaciones personales, y también pueden causar sentimientos de angustia.
Trastorno de ansiedad social: la ansiedad social es quizás el más común entre todos los trastornos, a parte de la ansiedad generalizada. Quienes padecen de este trastorno sufren miedo en ciertas situaciones sociales, al momento de conocer personas nuevas, salir a citas, entrevistas de trabajo, responder preguntas en clase, etc. Las cosas más sencillas en público causan incomodidad severa, como comer, usar el baño público, entre otros. Las personas con este trastorno sienten que controlar la ansiedad está muy lejos de su capacidad, y eso se interpone en su capacidad de controlarse así mismos, y de esa manera, empeoran la situación. El temor que tienen las personas con este trastorno en situaciones sociales es tan fuerte que piensan que controlarlo está más allá de su capacidad. Como resultado, el temor se interpone con su capacidad para ir al trabajo, asistir a la escuela o hacer cosas cotidianas. Estas preocupaciones pueden venir con semanas de antelación, y puede causar que las personas cancelen los eventos sociales con temor a ser juzgados o hacer algo vergonzoso.
La ansiedad siempre varía dependiendo en la persona, pero por lo general los síntomas son tener pulso acelerado, problemas de concentración, horarios de sueño irregulares, entre otros. Tal como la depresión, que discutimos la entrada anterior, los síntomas deben ser reconocidos y se debe acudir a un profesional de inmediato.
¿Tienes alguna historia que quieras compartir de manera anónima (o no) sobre como lidias con la ansiedad? ¡Cuéntanos entrando al enlace en la palabra subrayada!
Síguenos para más información sobre salud mental tanto en este blog como en nuestra página de instagram: @feel.better.be.better