Me pasa que no sé si te quiero.
Me pasa que me duele la vida que se me escapa cuando no me miras.
Que me duelen los besos que no se roban y las risas que no van contigo.
Me pasa que me duele que no se rompa entero.
Que te quiero ardiendo y inclinado en una esquina sobre ti;
Porque quiero engañacharme a ti como a mi libro favorito.
Me pasa que que arde como tóxica por el camino que no recorres y eso sí duele como el asco.
Me pasa que eres indiferente,
Y te quiero indiferente mirandome a los ojos y sonriendo con esos hoyuelos que matan.
Que te quiero en la noche rota
Y cuando el atardecer se va,
Pero sobretodo cuando la culpa me ahoga y no quiero.
Me pasa que como que sí te quiero
Qué miedo caer por un café tan cliché que provoca hasta a el miedo mismo.
Por una sonrisa que le roba méritos al ángel
Y un idiota que habla y le roba estilo a la sensualidad.
Por un idiota tan fascinante que ya no quiero arte,
Que me dan ganas de solo mirarlo a él porque es un nivel superior.
Me pasa que no sé qué quiero
Y que ahí es cuando más te quiero.
Que ahí es cuando más ardes,
Como una vela, como una antorcha… Como el jodido incendio.
Ardes y la felicidad está muy cerca de eso.
Me pasa que no sé sí te quiero.
Me pasa que ya no sé cuánto te quiero
Y que algo arde como si estuviera a punto de explotar cuando llegas.