8M
Soy una aguja en un pajar,
en ese pajar hay agujas violentadas, hay agujas solas, hay agujas con miedo.
Hay otras agujas que no se quedan quietas, otras que lo rompen todo y algunas que defienden a las otras agujas.
También hay agujas calladas, unas que solo ven y otras que no saben qué opinar.
Yo soy esa aguja que no quiere darle la espalda a ninguna otra aguja. Esa aguja que siente miedo al salir, pero le da más miedo la falta de empatía de los que no son agujas.
Soy una aguja que sí aceptaría ayuda, pero no se la han ofrecido, porque piensan que no la necesita.
Lo saben, somos agujas pero muy diferentes entre sí.
Somos de metal, útiles, afiladas. A la vista somos pequeñas, pero si quisiéramos podríamos hacer daño. El problema es que el daño nos lo hacen a nosotras.










