Querido s:
Por mucho que me aferre a la pequeña esperanza de que me vuelvas a buscar, sé que no pasará. Tú continuaste con tu vida y estás bien sin mí.
No sé por cuánto tiempo te siga esperando en secreto; tal vez, algún día, simplemente se esfume.
Esto es lo último que me queda de ti. Tú te desapegaste y no piensas volver. No piensas mucho en estas cosas, no tienes la necesidad de stalkear… aunque todo esto lo supongo, porque no sé nada de ti y tampoco es que tú quieras que me entere de algo.
No suelo entender muchas cosas en mi vida y sobrepienso en esto hasta que me quedo dormida, aunque tal vez nunca tenga una respuesta.
No puedo aceptar que ya terminó, por mucho que tú ya no estuvieras aquí mucho antes de irte físicamente.
Quisiera poder soltar de la misma forma que tú lo haces. Tal vez yo no me esfumaré de tu vida como si nada hubiera pasado, pero si paso por tu mente, no causo el suficiente dolor como para impedirte seguir con tu vida, como normalmente lo haces.
Dije que te esperaría, pero ya no estoy segura de poder aguantar mucho más.
Algo me dice que ya seguiste con tu vida y que no piensas volver nunca más, que ese fue el final de una historia que en realidad no debió durar tanto si no la hubiera forzado y retomado todas esas veces.
Aun así, el pasado es imposible de cambiar.
Una parte de mí está feliz de que siguieras con tu vida y que ya no necesites ni una sola noticia mía. Tal vez porque eso significa que, al menos para uno de los dos, fue fácil sanar.
Lo último que me queda es agradecerte por todo lo que vivimos, por más dolor que haya habido de ambos lados.
¿Algún día podré olvidarte de la misma manera que tú lo hiciste conmigo?
-gg












